lunes, marzo 22, 2010

Los Directores [fuera de programa]


[La serie "Los Directores" continuará en breve]


HARRY BLECH (1910-1999), cuyo apellido real era Hirsch, fue un exquisito director londinense descendiente de polacos. Su carrera musical la inició muy tempranamente como violinista, habiendo estudiado en Praga y Manchester. En 1929 fue líder en la Orquesta Hallé y luego, entre 1930 y 1936, en la Orquesta de la BBC. Formó y estuvo activo en su propio cuarteto de cuerdas hasta 1950. En la 2ª Guerra comenzó dirigiendo a Myra Hess en sus legendarios conciertos benéficos, para fundar en 1942 los London Wind Players. Amplió este ensemble a los London Mozart Players, una pequeña orquesta que en el repertorio pre-Beethoven , para nosotros, no ha sido superada. Ese conjunto ganó un prestigio singular en la interpretación del repertorio mozartiano, llegando William Walton a presidir una Sociedad Haydn-Mozart fundada por Blech. En los años de la década del cincuenta, el director y su orquesta ofrecían más de cien conciertos anuales para un público totalmente adicto.
Blech hizo decenas de caracterizadas y, en algunos casos, definitivas grabaciones.

Discografía sugerida: cualquiera de sus muchas placas mozartianas es un inspirado ejemplo de prolijidad y estilo.

lunes, marzo 08, 2010


Fernando Hasaj: el violinista falleció anteanocheSe fue un militante de la excelencia

La Camerata Bariloche se quedó sin su líder


Anteayer, cuando se avecinaba la noche, escueta, corta e inapelable llegó desde Montevideo la noticia que daba cuenta del fallecimiento de Fernando Hasaj, a los 52 años. Y la tristeza se instaló invulnerable. Es que más allá de los dolores y las congojas que toda muerte provoca, en este caso, para mayor desconsuelo, se agregaban esa edad absurda, sus valores musicales y, sobre todo, la calidad humana de Fernando, un violinista estupendo, un director consumado, un artista cabal, un docente reconocido y un ser humano maravilloso.

lanacion.com | Espectáculos | Domingo 7 de marzo de 2010

Plácido Domingo es intervenido quirúrgicamente


By RONALD BLUM (AP)

NEW YORK — Placido Domingo has undergone surgery to remove a cancerous polyp from his colon and is expected to make a full recovery.

Spokeswoman Nancy Seltzer said Monday that the 69-year-old tenor had surgery last week at Mount Sinai Hospital in New York and was released Sunday.

Seltzer says the malignancy was localized. She says Domingo is expected to resume his singing schedule at Milan's Teatro alla Scala on April 16 with a performance of Verdi's "Simon Boccanegra."

In addition to singing and conducting, Domingo will continue as general director of the Los Angeles Opera and the Washington National Opera.

Traducción Libre:
Nueva York - Plácido Domingo fue intervenido quirúrgicamente para sustraerle un pólipo canceroso del cólon y su recuperación será completa.
Su vocera, Nancy Seltzer, dijo el lunes que el tenor de 69 años se sometió a la cirugía la semana pasada en el Hospital Mount Sinai de Nueva York y fue dado de alta el domingo.
Seltzer comentó que se localizó el tumor maligno. Dijo que se espera que Domingo retome sus compromisos vocales en el Teatro alla Scala de Milán el día 16 de abril en una función de la ópera "Simón Boccanegra" de Verdi.
Además de su roles como cantante y director de orquesta, Domingo continuará a la cabeza como Director de la Opera de Los Angeles y de la Washington National Opera.

sábado, febrero 20, 2010

Toscanini y Argentina

Las circunstancias del debut accidental de Toscanini en Brasil darían fundamento para pensar en un amor especial del conductor por aquella tierra. Sin embargo, por razones nunca esclarecidas debidamente, su gran amor fue la Argentina. El director más influyente del siglo jamás daba reportajes, mas sin embargo le concedió una larga nota a César Tiempo en Argentina. Visitó este país en incontables ocasiones. Dirigió aquí óperas que solamente se le escucharon en Argentina. Cuando tuvo que elegir una senda para la gira de su Orquesta NBC marcó el Atlántico y no el Pacífico. El Colón, su acústica y su orquesta le encantaban. La mancha negra de sus visitas fue la muerte de su hijo Giorgio por difteria en Buenos Aires. Salvo por esa tragedia que lo asoló, el legendario Maestro estaba a sus anchas en Argentina.
Llegó por vez primera en 1901 al Teatro de la Opera, cuando el Colón no existía. Era Mayo y permanecería varios meses. Ese año dirigió Tosca, Tannhäuser, Sansón y Dalila, La reina de Saba (Goldmark), Aída, Rigoletto, El elixir de amor, Otello, Lohegrin, Iris (Mascagni), Traviata, Cristoforo Colombo (Franchetti); y los estrenos argentinos de Asrael (Franchetti), Tristán e Isolda y Medioevo latino (Panizza).
A partir de Mayo de 1903, en la misma sala, produjo los estrenos argentinos de La condenación de Fausto, Hänsel y Gretel, Adriana Lecouvreur y Griselda de Massenet. Además,

1932,viaje transoceánico compartido por IRENE BUSCH
(luego esposa de Rudolf Serkin),
ARTURO TOSCANINI,ADOLF BUSCH y su esposa.

condujo Tosca, Germania (Franchetti), La Gioconda, El elixir de amor, Iris, Rigoletto, Mefistofele (Boito), Aída, Manon Lescaut, Traviata y Maestros Cantores.
En Mayo del año siguiente vuelve. Repite cinco producciones del año anterior y agrega Lohengrin, Fausto, Linda de Chamonix, Bohème (que había estrenado mundialmente), Falstaff y Manon. Estrenó localmente Siberia (Giordano), Madame Butterfly, La Wally (Catalani) y El francotirador de Weber, que condujo por única vez en su dilatada carrera en Argentina.
Retorna en 1906, para dirigir Rigoletto, La Wally, Don Pasquale, La Gioconda, Madame Butterfly, La valkiria, Manon, Mefistofele, Traviata, Cristoforo Colombo, Tosca, Barbero de Sevilla, Tristán e Isolda, Loreley. Estrena localmente La hija de Orio (Franchetti) y dirige por única vez en su vida el Don Giovanni de Mozart.
1912 marca su glorioso ingreso al Colón, inaugurado en 1908. Gracias a la falta de visión del concesionario de la sala que quiso extorsionarlo para firmar un nuevo contrato, esta sería su última gira dirigiendo óperas en América del Sur. Toscanini, indignado, se rehusó a volver con dicho funcionario, cuyo nombre callaremos por piedad hacia su miopía...
El Maestro dirigió 15 de los 17 títulos de la temporada, ocupándose de cada ensayo y cada escenografía y de todas las repeticiones. Ingresaba al Teatro a las ocho de la mañana y se retiraba a medianoche.
Dirigió Tristán e Isolda, Aída, Mefistofele, Don Pasquale, Manon Lescaut, La bohème, Germania, Tosca, Ariadne et Barbebleu (Dukas), Madame Butterfly, Rigoletto, Falstaff, Ocaso de los dioses y Los niños del Rey, de Humperdinck.
No volvería hasta 1940, con la NBC. En el intermedio dirigió como titular en el Met y la Sinfofilarmónica de New York, fue titular de La Scala, se presentó en Salzburg, Bayreuth y Lucerna, co fundó la Sinfónica de Palestina (hoy Filarmónica de Israel), y dirigió orquestas en Holanda (Residencia Real), Inglaterra (BBC), Viena (Orquesta Filarmónica de Viena ) , Estocolmo, pasando por las persecuciones del f ascismo y el exilio (cuando las mismas llegaron a un punto de confrontación elevado, hubo partidarios de Mussolini que querían fusilar a Toscanini, cuyo pasaporte le había sido confiscado. El padre de John F. Kennedy, que era un influyente diplomático en Europa, le salvó la vida).
Toscanini organizaba articuladamente giras cada diez años. En 1910 llevó al Met a Europa, en 1920 a la Orquesta de La Scala a Estados Unidos, en 1930 a la Orquesta Filarmonica de New York a Europa, en 1940 a la NBC a Brasil, Uruguay y Argentina y en 1950 –ya con 83 años- una ardua “costa a costa” con decenas de presentaciones en Estados Unidos.
En Buenos Aires habría de volver al Colón para ofrecer, con su afiatada orquesta radial, 40 obras diferentes en 7 conciertos a sala repleta, los días 19, 20, 23,25,27 y 29 de Junio y el 1º de Julio. La ovación que lo recibió antes del debut duró 20 minutos, ante un serio e impaciente Maestro que detestaba el personalismo del aplauso.
La gira comenzada en Brasil y culminada en Uruguay y nuevamente Brasil fue un éxito rotundo que, en tramos, la NBC radió por ondas cortas al mundo . Hasta, con delicadeza, dirigió obras de autores locales (Dos danzas de Aguirre, orquestadas por su amigo Ansermet; y la 7ª Sinfonía de Williams.
En Buenos Aires el Maestro socializó con viejos profesores de la Estable que habían sido dirigidos por él en 1912...y recordaba los apellidos e instrumentos de cada uno de ellos.
Estando en el hotel que lo albergaba, escuchó por Radio Municipal una función desde el Colón y quedó impresionado por el nivel de la orquesta estable. No fueron demasiado arduas las negociaciones para que aceptara volver en 1941 a su querido teatro y a “sus colegas” de la orquesta.
Lo hizo para dirigir 7 conciertos que tenían, como puntos salientes, el Réquiem de Verdi y la Novena de Beethoven. Lo acompañaron seis primeros atriles de la NBC con los que quiso reforzar la orquesta local.

Fue su exitosa despedida de un país que, más de 60 años después, lo sigue venerando.

TOSCANINI y la NOVENA

Toscanini debutó en 1896 como sinfonista, siendo ya un consumado operista, pero no fue hasta 1902 que dirigió por primera vez la Novena, con la Orquesta de La Scala en Milán. Simbólicamente , su primera transmisión radial la hizo en New York en 1927 con la magna obra. Que reestudió constantemente y que, al momento de hacer su única grabación comercial, dijo no conocer cabalmente (sic). La había dirigido en Estados Unidos por vez primera en el Met, en la primera década del siglo veinte.

Se han preservado varias de sus versiones, con distintos solistas: su legendaria traducción con la Orquesta Filarmonica de New York de 1936, la de la BBC, la de La Scala (final cantado en italiano), cuatro versiones con la NBC incluyendo una televisada y la oficialmente registrada. Para quien escribe, empero, la máxima de sus traducciones en 1941 en Buenos Aires.

Sus ensayos fueron relativamente placenteros y sin tormentas, mostrándose encantado con sus músicos. He entrevistado a los dos únicos músicos sobrevivientes de ese glorioso 1941 quienes, en 2006, lo recordaban con visible emoción. Escuchando con sentido crítico la versión de la Novena, la considero la mejor de todas a partir de la capacidad de los músicos, la acústica legendaria y la combinación, en Toscanini, de fiera determinación, flexible ritmo y profunda comprensión. Diez instrumentistas de élite, como el legendario Vilaclara, reforzaron la Estable y muchos cantantes “ad hoc” y seleccionados por el Maestro aumentaron el coro. Entre ellos el (luego) famoso Angel Matiello y Sieglinde Wagner, rescatada de un campo inglés de cautivos de la 2ª Guerra Mundial y nieta de Richard Wagner.

El cuarteto vocal estuvo excepcionalmente inspirado.

Esta es, lo repetimos, la mejor de las Novenas del gran director.

lunes, febrero 15, 2010

Earl Wild [1915-2010]


A manera de obituario publicamos la reseña del libro Piano & Forte:


RETROSPECTIVA MUSICAL
EARL WILD (1915-2010) es uno de los colosos, que no ha tenido demasiada repercusión antes de los años sesenta, a pesar de su inmenso bagaje artístico e instrumental. Evidentemente, la máquina propagandística es cruel y voraz: puede devorarlo a uno negativamente por su silencio relativo o catapultarlo hasta las estrellas por un buen manejo. Estudió con Selmar Janssen y con Petri y, sin dudas, su forma de tocar recuerda a los grandes maestros del pasado, aunque sea algo más aplomado que aquellos. Wild es uno de los escasos vínculos con aquella irrepetible era de oro. Una enfermedad, afortunadamente superada, le quitó la potencia de la juventud, en general, a sus traducciones posteriores a la misma.Pero la distinción sigue enhiesta y hasta podría uno afirmar que su toque es menos acerado y más cálido que en los viejos tiempos. Cierto es que escuchar a Wild en sala es una experiencia irrepetible, posiblemente nunca transferida hasta el último detalle a los discos. Que sí, indudablemente, le han hecho justicia como instrumentista y como músico. Pero que no pudieron, por razones imaginables , reflejar la totalidad del alma recreadora de un grande.Como todos los pianistas de antes, pudo emparentar el estudio instrumental con el musical íntimamente. Es curioso que en épocas pretéritas los caminos de la enseñanza y el aprendizaje manual corrieran parejos con los más profundos estudios de la expresividad, de la agogia y de la dicción; mientras hoy, al menos juzgando por los productos de la actual tendencia que se oyen por todo el mundo, se da preeminencia a la eficiencia digital postergando incomprensiblemente el estudio de la música.Como si un pianista que toque bien con sus manos solamente, no necesitara la comprensión absoluta de cada estilo antes de presentarse en público.Los maestros de hoy hacen hincapié, por ejemplo en Bach o Mozart, en la forma en que debe ejecutarse la ornamentación respondiendo "a la tradición". Poco parece importarles, empero, que sus alumnos hagan música, que liguen, que no vayan compás por compás sino en grandes líneas de fraseo.Lógicamente, este despropósito ha llevado a que pianistas como ASHKENAZY, verbigracia, se permitan decir: "Ahora no deformamos como antes". Si se refiere a Pachmann, a
Malcuzynski o a Paderewski solamente, está bien. Pero él generaliza. Y no puede ni debe hacerlo, aunque haga apología de la objetividad, algo que nunca he comprendido cabalmente. El mecanismo de WILD tiene mucho de PETRI, aunque el alumno se tome más libertades que el maestro, especialmente en los tempi y en el color y a pesar de que WILD niegue haber estudiado con PETRI. Aquel EGON PETRI era un estilista más severo, WILD más libre en el enfoque, aunque certero y polifacético recreador. El respeto que imponía PETRI derivaba de su reserva, el que impone WILD deviene de su capacidad para comunicarse con exuberancia. Nunca le hemos escuchado a este último apelar a un golpe bajo para persuadir a uno solo de sus oyentes acerca de una idea musical. Ni hacer concesiones al estilo para gustar demagógicamente. Su mayor acierto consiste en haberse dedicado al repertorio cuyas características le sientan como anillo al dedo, evitando autores con los que no se siente plenamente identificado, como los barrocos, Mozart, Beethoven o Schubert. Toca algo de Schumann, mucho Chopin, Liszt, Rachmaninov y compositores menores del romanticismo, además de obras poco frecuentadas del catálogo.
Es maestro desde hace muchos años, y también compositor de vasta actividad. El hecho de haber, prácticamente, comenzado a grabar en discos de circulación limitada le hizo ser casi un desconocido por lustros. Hasta que, hoy, todas aquellas placas excelentemente tocadas e impecablemente grabadas, han sido pasadas al CD. Su debut británico, por ejemplo, se dio hacia 1970, tardíamente en relación a su carrera anterior. ¡Contaba más de 55 años por entonces! Su figura ha crecido en los últimos tiempos y los que “le descubrimos" allá por los sesenta sentimos la satisfacción del deber cumplido.La información boca a boca sigue teniendo eficacia.Hubo casos de precocidad que han asombrado. En general, todos los pianistas de antes fueron niños prodigios, aunque eso importe muy poco. GIESEKING, antes de los 7, tocaba la Fantasía de Schumann, y a los 15 las Sonatas de Beethoven. No deseo dar a los precoces mucha relevancia, porque básicamente se los conoce y han entrado al salón de la fama por lo que hicieron de grandes, no de niños. RUTH SLENCYNSKA fue niña prodigio, y como adulta nunca llegó a gran estatura. El hecho de que WILD haya ido despaciosamente no quita ni agrega nada.Si se piensa que solamente su discografía, empezada tardíamente, orilla casi las 30 obras con orquesta y más de 160 para piano solo; o que tocó para media docena de presidentes en la Casa Blanca; que fue el primer pianista en América en tocar para la televisión (en Europa fue POUISHNOFF), se percatará Usted que WILD no es ni un recién llegado ni un advenedizo. No es un "newcomer", más bien un "oldcomer"...
Para superar la depresión de los treinta se conchabó como pianista estable de la NBC; trabajó profundamente con Toscanini, e intervino en las grabaciones comerciales del Maestro de El amor brujo, Petroushka y la Primera Sinfonía de Shostakowitsch (las dos primeras obras, editadas comercialmente, tomadas en vivo). El director lo escogió para su única versión de la Rapsodia en blue de Gershwin (1942) junto a Benny Goodman. Esa interpretación es hoy, todavía, un ejemplo maravilloso de su arte.Algunos críticos mal informados pretendieron que WILD se había especializado en transcripciones, pues sus primeros discos de circulación masiva estaban dedicados a estas obras (cabe hacer notar que el mismo rótulo debió sufrirlo CHERKASSKY). Por supuesto que esta porción del catálogo instrumental le cautiva. Es capaz de improvisar transcripciones o paráfrasis sobre cualquier tema, en el acto y a la altura de cualquier gran músico que yo haya podido conocer. Aunque no lo haga públicamente. Sugiere a sus alumnos que sustituyan los aburridos y estériles ejercicios mecánicos por transcripciones, lo que, además, les enseñará a frasear, a mejorar el ritmo y la eficiencia de los dedos.BACKHAUS decía: "Personalmente practico escalas en preferencia a cualquier otra forma de ejercicios técnicos. Agregue a eso arpegios y Bach, y tendrá usted la base sobre la cual descansa mi trabajo técnico".
"Every teacher is a different preacher", o "Cada maestrillo con su librillo". Cautiva seguir comprobando que no haya recetas magistrales absolutas para forjar un buen pianista...
Las proporciones orquestales del sonido de WILD, cuyo detallismo timbrico es escasamente superable, puede deberse a que tocó varios instrumentos en diversas orquestas, antes de dedicarse al piano.Si pensamos que BAUER o GIESEKING, por ejemplo, habían sido llevados al violín, como PETRI, antes de ir al piano, sería bueno el consejo de no parcializar su actividad, si es Usted pianista aficionado. Acercarse a otros instrumentos seguramente, le dará una mayor perspectiva sonora del espectro.WILD es un romántico, aunque muy disciplinado, no se inhibe de sustituir tremolados lisztianos por arpeggios, cuando cree estar mejorando el texto. No soy
demasiado amigo de estos retoques, pero tienen mejor gusto que los atropellos del irrespetuoso GULDA a Mozart, o las alteraciones de MICHELANGELI a Brahms, o las enmiendas de HOROWITZ o Haydn y Mozart. WILD suele retocar el muy escaso Mozart que toca. Prefiero, como un Tomás musical, oír para creer. Y todavía nadie me ha convencido que Mozart escribiera mal o con pocas notas. Es más, insisto que tocar SOLAMENTE las notas que pusiera Mozart en el papel, como él las pensó, es una tarea de gigantes.Aunque WILD toque en nuestro tiempo, por mentalidad pertenece a la prosapia de los de la vieja guardia. Tiene un legato muy noble, articulación clara, poderosos y claros acordes y buen gusto; sentido infalible del tempo (influencia de Toscanini y de PETRI); y ubicación estilística, con imprevisibilidad y poesía. Entre sus discos, citaremos un recital en vivo en Gales, con poético Chopin y otoñal Liszt (es de 1988) y un recital íntegramente dedicado a transcripciones que es delicioso y virtuosístico.Aquí puede ser retórico si se compara su Danubio Azul con el que había grabado en estudio años antes, pero todo es íntimamente musical.Su recital de los 70 en el Town Hall es no solamente un programa típico de este pianista, sino un ejemplo de perfección fuera de serie. El programa:
Mendelssohn, Rondo capriccioso
Beethoven, Sonata 14
Chopin, Andante spianato y gran polonesa
Respighi, Notturno
Dohnanyi, Capricho Op.2/4
Liszt, Dos Estudios sobre Paganini
Moszkowski, Etincelles
Ravel, Alborada del gracioso

que contrasta con su debut londinense:

Schumann"Fantasia
Chopin, Andante spianato y gran polonesa
Liszt, Sonata en si menor
Ravel, Gaspard de la nuit

Hay un bello disco con transcripciones propias de canciones de Rachmaninov, al estilo de GODOWSKY, con inusual habilidad y belleza; las Sonatas para cello y piano de Fauré con Warwyck, tan buen ejemplo del pianista de cámara como su disco anterior con Shapiro en la mejor versión que conozco de la Sonata Op.19 de Rachmaninov (a pesar de KAPELL); la Sonata Op.11 de Schumann y otras obras de este autor, con dominio del idioma; las Sonatas 11 y 18 de Beethoven con severidad. Y algún Beethoven en transcripción.Anteriormente, había grabado el Primero de Liszt y la Fantasía Húngara con Kostelanetz, a la forma de los grandes virtuosos; un recital con arreglos propios de obras de Gershwin y estudios sobre los famosos "songs", que justifican que se lo considere el máximo traductor de este autor, del que grabara inolvidables e insuperadas versiones del Concierto en Fa, la Rhapsody in blue y las Variaciones Tengo ritmo o los Tres Preludios.Grabó el Concierto para piano y orquesta y la Fantasía Polaca de Paderewsky, obras de no mucha enjundia que, por él, parecen más importantes de lo que son. Hay un recital alucinante con transcripciones lisztianas, un par de versiones diferentes de Gnomenreigen y el Primer Mefisto, las Cuatro Baladas de Chopin, todos los Estudios del mismo autor; la Sonata de Liszt; Funerales y otras obras menores; también los raramente escuchados Conciertos de Menotti y Copland; muy buena visión de las Baladas Op .10 y las Variaciones Paganini de Brahms. También grabó las importantes Variaciones de Rachmaninov (Corelli, Chopin) en gran forma. Suyo es el mejor integral que conozco de los Conciertos de Rachmaninov y la Rapsodia Paganini con Horenstein; el Segundo de Saint-Saëns, la Rapsodia Sinfónica de Turina, la Balada de Fauré, el Segundo Concierto de MacDowell y un muy buen Primero de Chopin; una poética y poderosa visión del Concierto de Grieg y una estilística e imponente del Primero de Tschaikowsky, (¡¡hay que verle en esta obra en video con Fiedler!!). También grabó el Quinteto de Piston y la Sonata para violoncello y piano de Kodaly; los Caprichos Op.2/3 y Op.28 de Dohnanyi, el Notturno de Respighi; las Variaciones sobre una canción infantil de Dohnanyi en la mejor versión llevada a discos; una de las mejores grabaciones de Cuadros de una exposición; una rara transcripción con orquesta de Un sospiro de Liszt; un delicioso disco con música de cine; un respetable integral de Scherzi, Baladas y Nocturnos de Chopin, ya otoñal (como en los 24 Estudios); y muchas obras cortas y "de efecto" como Etincelles y La Campanella. Y un CD asaz interesante con obras de Medtner vuelve a catapultarlo como el abogado de mucha gran música que fue olvidada hasta que, años después de WILD, aparecieron los pianistas con invaluables ambiciones de divulgación, como PONTI y algunos más. Su placa de transcripciones operísticas de Liszt es reveladora, en una sección del repertorio bastante trivial. Y por cierto, uno de sus primeros LPs, con transcripciones de GODOWSKY y Thalberg, obras de Herz y demás, justifican parcialmente el titulo que recibió ese disco:"El piano virtuoso” que, en realidad, debió haber sido "El pianista virtuoso". Junto a su colega Christian Steiner grabó La Valse de Ravel, las Danzas Sinfónicas de Rachmaninov y fragmentos de sus suites.Su único disco para la EMI es muy importante: obras de Liszt como la Tarantela de Masaniello, la Segunda Balada, Fuegos Fatuos y La Ricordanza, etc.
Creo que el verdadero lugar para WILD en la historia de los pianistas de nuestro siglo todavía no le ha sido asignado. Ese sitial, seguramente, será de privilegio, como lo merece este noble instrumentista y músico.

miércoles, diciembre 30, 2009

¿Regresan?

Hace poco tiempo, se silenciaba RADIO AMADEUS, la particular FM de música clásica que solamente emitía grabaciones actuales, que –a diferencia de estaciones verdaderamente cultas- proscribía a los grandes intérpretes del pasado ignorando sus bellos y actualizados reprocesos sónicos. Esta pintoresca expresión de seudo modernismo era dirigida por Santiago Chotsourian, quien también presidía RADIO CLÁSICA al momento de su quiebra comercial y desaparición; el mismo que dirigía megaconciertos al aire libre de dudosa calidad y multitudinaria concurrencia.

La misma AMADEUS del locutor afectado que con voz artificiosa decía, por ejemplo:” escuchábamos La gota de lluvia de Frederic Chopin..., los dedos de Marthita Argerich” (Martín Wullich), siempre queriendo dar clases de idioma en los apellidos de los compositores, tornándolos a veces incomprensibles.

Por fortuna, la emisora de los snobs se silenció...

Lamentablemente, su mudez coincidió con la devastación artística de Nacional Clásica.
Ahora nos cuentan que capitales de AMADEUS habrían comprado Radio Cultura, de baja potencia pero excelente programación. Ello sería lamentable.

¿Regresan esos nefastos días de grabaciones en tropel?

domingo, diciembre 27, 2009

Desapariciones por descuido o sustracciones por picardía

Un blog colega denuncia desapariciones de tesoros documentarios del Teatro Colón. Como habíamos advertido desde estas líneas, la gestión García Caffi podía hacer que esto ocurriera. Para más detalles consulte a:

sábado, diciembre 26, 2009

Separador Desafinado!

No es de extrañar que los singularmente pintorescos conciertos de la altisonantemente llamada ORQUESTA SINFÓNICA DE CANAL 7 reciban cortes inadecuados en medio de las obras, para enviar mensajes de seudo propaganda oficial... u oficialista, que no es lo mismo. Seguramente los hace algún operador no versado.

Recientemente se cortaba la puesta al aire de las Variaciones op.56ª de Brahms, mal llamadas “sobre un tema de Haydn” -el tema no le pertenece- emitiendo propaganda entre variaciones.

No obstante, dos cosas se destacan:

1) las gráficas son casi ilegibles;
y
2) la Sinfonía de Schubert que se usa como cortina tiene tantas desafinaciones en las cuerdas que constituye un vergonzoso ahuyenta oyentes.


A todo esto, ¿dónde quedó el oído del director Zurlo?

lunes, diciembre 21, 2009

Colosal, trascendente ... olvidado!


El casi absoluto olvido que el mundo actual dispensa al gigantesco EGON PETRI (1881-1962) se explica únicamente por la ignorancia de los críticos que dictan modas y son capaces de lavar el cerebro de los lectores de revistas especializadas haciendo, a veces, sepultar la trayectoria de los grandes de antaño mediante artilugios y sofismas. Vivimos los tiempos de la superficialidad y PETRI es demasiado profundo para ciertos gustos actuales. No hay razón explicable para justificar que ninguna firma importante dejara de grabar a PETRI tras el advenimiento del vinilo. Seguía estando en plenitud de sus medios y de su concepto. Habiendo grabado, literalmente, decenas de 78s, solamente unos cinco o seis discos de larga duración testimoniaron en la época moderna siquiera una porción de su inigualable arte y de su antidemagogia. A tal punto fue desaprovechado por los mercantilistas de turno que, habiendo tocado a los 80 años ( !! ) por última vez el ciclo de las 32 Sonatas de Beethoven en seis recitales en el Museo de Arte de San Francisco no consiguió interesar a alguien para que lo grabara con vistas a una posterior eventual publicación en discos. Versátil músico y notable maestro, realizó el tramo más importante de su perfeccionamiento pianístico junto a BUSONI, con quien colaboró en ediciones musicales, entre otras cosas. En el "círculo BUSONI", PETRI era venerado por sus condiscípulos y allegados. Ya en esos tiempos, se decía de él que tocaba todo, y que todo estaba en su formidable memoria. Era un hombre talentoso y vivaz, estudioso y reflexivo, sencillo y agradable en el trato, con ocurrencias humorísticas de momento y reflexiones profundas imprevistas. En muchos conciertos de PETRI con orquesta, su maestro BUSONI dirigía junto al alumno predilecto. Proveniente de un hogar de músicos, sus padres recibían en el hogar familiar a visitantes y amigos, algunos de ellos tan ilustres como Brahms, Grieg, Mahler, Anton Rubinstein, Clara Schumann y Tschaikowsky. PETRI, ya desde niño, supo absorber la magia de esos encuentros memorables... Desde que comenzó su carrera, amaba los programas comprometidos y extensos, sin hacerle concesiones al público, antes bien, obligándolo a pensar, invitándolo a disfrutar. Tomemos, a guisa de ejemplo, un recital en Cracovia en 1927:

I
Bach/Busoni………. Toccata, Adagio y Fuga

Beethoven ............... Variaciones y fuga Heroica

II
Liszt, Seis estudios de Paganini
Doce Estudios Trascendentales

O uno de 1936:
I
Mozart…………… Sonata en Si bemol
Bach/Busoni…….. Variaciones Goldberg
II
Liszt……………..….. Sonata en Si menor
Busoni…………..….. Fantasía de Carmen
Medtner……….....…. Dos cuentos de hadas
Prokofiev….……… Toccata

Más ejemplos, serían innecesarios.


Estudiaba muy poco tiempo en el piano, prefiriendo la lectura de partituras fuera de él, a la manera de GIESEKING y BACKHAUS. Una anécdota lo pinta de cuerpo entero. Iba en auto al teatro a tocar, entre otras cosas, las 4 Baladas de Chopín. Le dijo a una amiga y alumna: "He decidido utilizar una digitación diferente en la Cuarta Balada". Su acompañante le preguntó: ¿Cuándo la cambió? La respuesta no se hizo esperar: "Recién...".En dos semanas, en los años cuarenta, aprendió las Variaciones Corelli de Rachmaninov para ser tocadas en público en un recital de Chicago, junto a la Fantasía contrapuntistica de Busoni y los Doce Estudios Op.10 de Chopin. Si su comprensión del estilo era total, su repertorio abarcaba desde Bach hasta, a lo sumo, el Tercer Concierto de Rachmaninov o Petrushka de Strawinsky. Aunque, ocasionalmente, tocara obras como La creación del mundo de Milhaud. En 1905 fue a desempeñarse como maestro a Manchester. . . ¡a los 24 años! Cómo cambian los tiempos: hoy, a esa edad, un pianista se está abriendo camino para edificar una carrera, en aquellos tiempos ya enseñaban. Y, por el contrario, antes había lo que podría denominarse más competencia que en nuestros días. Habiendo nacido en Hannover, a PETRI seguían considerándolo un pianista holandés, sin perjuicio de que su fama ya era tremenda en toda Europa. Fue el primer pianista occidental en dar recitales en la Rusia Soviética, en una de cuyas giras tocó ¡35 conciertos en 41 días! Su integridad le hizo dejar la Hochschule de Berlín en 1933, en protesta por la segregación hacia los judíos. Volvió a una de sus residencias ocasionales de Polonia, de donde escapó apurado antes de la invasión de 1939. Milagrosamente, todas sus posesiones fueron preservadas y rescatadas después de la guerra. Cuando debutó en New York en 1932, creó un frenesí de tanta magnitud que, inimaginablemente, debió conceder ¡33 bises!
En años posteriores, solía depender de su formidable memoria para edificar sus imponentes recitales: ...sus partituras habían quedado en Polonia. Posiblemente, cuando en 1922 tocaba la Malediction de Liszt, era uno de los primeros, sino el primero, en hacerlo, ya que la partitura había sido descubierta en 1915.Gustaba trabajar con ediciones revisadas, para conocer las opiniones de sus predecesores en materia de digitaciones y otros detalles.Hoy, los maestros enseñan que solamente sirve el Urtext...Fue uno de los primeros pianistas del siglo 20 que tocó el integral de Sonatas de Beethoven en 1905 en Oxford, que repitió en Basilea en 1908. Allan Evans, comentando la probidad y la seguridad del mecanismo de PETRI, nos dice que su increíble registro de las Variaciones Paganini de Brahms deriva de primeras (y únicas) tomas, esto es, sin repetir tramos de la obra, y lo compara con los 176 tomas que necesitó ARTUR RUBINSTEIN para su Vals Mefisto(y esta anécdota la comento sin el mínimo deseo de menoscabar a ese otro gigante).Es difícil describir sus facultades musicales e instrumentales. Su sonido era opulento, organístico y profundo en el pensar. Sus dedos, casi infalibles. Sus acordes eran plenos, untuosos , y la ligereza de sus octavas no tenía nada que envidiarle a la de los especialistas en el rubro, como LHEVINNE, CZIFFRA o HOROWITZ. No obstante, su arte es tan personal que no puede asociarse a PETRI estilísticamente con ningún antecesor o contemporáneo. Quizás, de los pianistas de su tiempo, BUSONI haya tenido parte de influencia en la formación de su estilo, aunque PETRI era más disciplinado. También BACKHAUS tiene algunos puntos en común con PETRI, especialmente la densidad sonora y el ascetismo de pensamiento unido a la gran simplicidad. Tocó en público hasta los 80 años. Si bien, como quedara dicho, su repertorio fue vastísimo (tocaba a Franck, fue un precursor en Alkan, Medtner, Busoni, Tschaikowsky, Bach, Scarlatti, Schumann, Chopin, Schubert), las piedras de toque del mismo han sido acaso Beethoven, Brahms y Liszt. Para mi gusto, aún admitiendo la sobresimplificación, es el máximo traductor de Liszt que conozco. Pero, también debo decirlo, sus Variaciones Paganini de Brahms me parecen insuperadas. Su Beethoven es severo, contrapuntístico, lleno de carácter, sin desbordes, con una pureza del estilo que alguno puede llegar a confundir con frialdad. ¡Nada más lejos de ello! Su sobriedad hace que BACKHAUS parezca un beethoveniano romántico. ARRAU nos comentaba, en una oportunidad, que algunas interpretaciones lisztianas de PETRI le hacían recordar a las de BUSONI. Este Apolo, con mucho de Hércules, tocaba, en tiempos relativamente modernos, obras que, si se grabaron, se perdieron para siempre: la Sonata de Liszt, la SonataDante, el Wanderer de Schubert o la Fantasía Don Giovanni.














Su discografía es amplísima, a pesar de que fue relativamente dejado a un lado después de 1950. Hoy pueden obtenerse en CD todas sus ejecuciones en 78rpm, y muchas de vivo. De Bach hay más transcripciones que originales, como respondiendo a la influencia busoniana. Su Chacona es imponentemente arquitectónica; la Fantasía cromática y fuga digitalmente perfecta y de espontánea dicción; muchas de las transcripciones de BUSONI tienen en PETRI al verbo ideal; y muchas de las propias son de una belleza inenarrable, como "Sheep may safely graze”, que PETRI convierte en una conmovedora obra de música. Grabó importantes composiciones de BUSONI que, ni siquiera en sus manos, me parecen atractivas. Y esto es un juicio sobre el autor, no sobre el intérprete! Después de conocer a HOROWITZ, a TROUARD o al propio BUSONI, en el Preludio Coral “Regocijaos, amados cristianos” uno cree haberlo escuchado todo…hasta que se conoce a PETRI, que empequeñece a sus colegas hasta extremos insospechados, por su digitalidad, por la forma de cantar y por el rigor de tiempista. Aunque no haya, ni por asomo, tantas Sonatas de Beethoven como quisiéramos, algunas que han sobrevivido dan al menos una idea de lo que era su concepto ante el autor. Su disco comercial de la Op.106 es imponente, la traducción es maciza y densa, el pensamiento casi insoportablemente hondo. También una versión suya en vivo de la obra le hace justicia. Las tres últimas Sonatas, en vivo, tienen una integridad singular, un pianismo ascético y gran sencillez en la expresión. Lo que otros pianistas quieren embellecer a toda costa, él lo entrega descarnado, desnudo, sin ornamentar. La Sonata Op.90, más en la grabación comercial que en la que se hiciera en vivo, tiene improntas dignas de SCHNABEL. Sus Variaciones Paganini no fueron superadas ni lo serán, aunque BACKHAUS esté muy cerca.PETRI es virtuoso y músico, veloz en los trozos alzados y meditativamente animado en los estudios (que eso son) lentos. Las Variaciones Händel, sin alcanzar a SOLOMON o a MOISEIWITSCH en mi gusto, poseen un claro enfoque contrapuntístico, y la Fuga es soberana. En la versión en vivo de las 4 Baladas Op.10, PETRI presenta piezas juveniles con sentido de la madurez precoz del Brahms primero, y en las Rapsodias Op.79 su ejecución impecable las hace trascender al mero ejercicio de destreza a que otros pianistas menos conspicuos las han sometido. De los muy pocos conciertos y obras con orquesta que se preservan de su gran repertorio, el Segundo de Liszt solamente ha sido alcanzado por RICHTER en cuanto a riqueza sonora y expresión sobriamente romántica. Una versión posterior con Wallenstein, en vivo, es igualmente bella y algo más elegantemente libre.El Primero de Tschaikowsky con Goehr se me ocurre demasiado aplomado y denso, carente del vuelo que la obra suele requerir, tocado hace más de medio siglo en la manera en que los rusos lo hacen hoy, obra en la que suelen ser mortalmente aburridos. El Wanderer de Schubert/Liszt, mitad engendro y mitad obra de arte como transcripción, recibe de PETRI una visión más sinfónica que pianística, aunque muy apropiada, junto a Mitropoulos. El mismo tandem produce una electrizante concepción del interesante trabajo como transcriptor de BUSONI con la Rapsodia Española de Liszt. Y la Fantasía sobre las Ruinas de Atenas, de Beethoven/Liszt es tan mala obra que pocos podrían convertirla en algo interesante. Hay grabaciones de PETRI con transcripciones, que son muy significativas: las de Schubert/Liszt, tanto en estudio como en vivo, todavía no pudieron superarse (Liebesbotschaft y Gretchen am Spinnrade quizás sean hitos); las de Gluck/Brahms y Gluck/Sgambati, prodigiosamente inspiradas; y el Andantino varié de Schubert/ /Tausig es casi poco creíble, porque la riqueza de la transcripción y la de la ejecución dan la sensación de que se tratase de cuatro manos.Inmensa, aunque insuficiente, es su discografía lisztiana. Si bien todo puede considerarse definitivo, absolutamente hay cimas que creo son inalcanzables: La Ricordanza, Mazeppa, la primera versión del Vals de Fausto, Gnomenreigen y los Sonetos de Petrarca ya ingresaron en la historia de la interpretación musical, no solamente pianística. Además, dejó probas traducciones de La caza, Rigoletto, Un sospiro, los arreglos sobre Sueño de una noche de verano de Mendelssohn/Liszt, Venezia e Napoli, Soirées de Vienne y otras. El Coro de las hilanderas del Buque Fantasma de Wagner/Liszt es prodigioso, aunque en colores no llegue a las alturas del BRAILOWSKY de Polydor.El Preludio, coral y fuga de Franck (tanto en vivo como en estudio) es disciplinado y hasta clásico en la forma de ser vertido, en la idea de RICHTER.Sus grabaciones chopinianas, que no son muchas, entregan entre lo más destacado sendas traducciones (en vivo y en estudio) de los 24 Preludios Op.28 (la versión de estudio es más fantasiosa y perfecta instrumentalmente), la Tercera Sonata (en vivo), la Tercera Balada, el Vals Op.42, el Estudio 13, una Polonesa y un par de Nocturnos.También han llegado grabaciones en vivo de Sonatas de Scarlatti y piezas de Alkan (había grabado completa su Sinfonía para piano, pero las matrices nunca editadas fueron destruidas).Grabó, cerca de los 80 años y con sus dotes intactas, la edición Busoni del Primer Vals Mefisto, la misma que tocara HOROWITZ al final de su carrera. Creo que ambos, PETRI y HOROWITZ optaron a la vejez por esa edición porque ya no tenían el mismo pulso de los años jóvenes para resolver los saltos y las octavas del final. Además, hay constancias de que PETRI tocaba el original Mefisto Nro.1 en su juventud.En el Carnaval y las Piezas de Fantasía de Schumann, PETRI es reconcentrado, y posiblemente a sus bellas proporciones les falte la evasión que siempre lleva implícito el lenguaje schumanniano. Por decirlo brevemente, PETRI en Schumann tiene la arquitectura pero adolece de la fantasía (al igual que el maravilloso Schumann en estudio de ARRAU posterior a los años sesenta; ya que los Estudios Sinfónicos y el Carnavel que grabara en 78 vueltas son maravillosamente estilísticos y virtuosos).Fragmentos más breves de música de Medtner (Danza festiva, Cuentos) y unatranscripción de BUSONI de fragmentos del Concierto KV271 de Mozart también retratan a PETRI cabalmente.
EGON PETRI ha sido uno de los cíclopes del piano en nuestro tiempo.Ignoro cuántas eran las columnas de Hércules, pero estoy seguro que si el fuerte personaje fuese música, PETRI sería una de ellas. O que, al menos, dos de sus columnas pueden haber sido los brazos de PETRI. O diez de ellas, sus dedos.Por ser tan sobrio, tan directo y llano, por no ser amanerado, alguna sinuosa tendencia a lo distorsionado puede haberlo tildado de intelectual. Imaginar que PETRI no lo fuera, es un gazapo. Pero quitarle alma a su intelecto es otro aún mayor. Con esa carga, en un mundo
artificioso y en un ambiente (el musical) de laberintos, han debido bregar por sus himnos a lo simple, en alguno de los momentos de sus carreras, colosos como BACKHAUS, SOLOMON, SERKIN, WEISSENBERG o RICHTER.De todos ellos, en una o en muchas ocasiones, se ha dicho que ¡"eran fríos"!Tampoco puede pensarse, a causa de su inusual mecanismo, que PETRI haya sido un acróbata del teclado.De hecho, es sin duda el ejemplo más patente de gran pianismo puesto deliberadamente en el segundo plano, para poder servir a la música sin interferencias ni alardes.Para muchos críticos, que mucho critican y poco saben de qué hablan, tener inmensas dotes perfectas de ejecución significa "frialdad" o "intelectualismo", y carecer de esas dotes perfectas se enmascara con el vocablo "musicalidad".Así adjetivaron, en sus tiempos, en el primer grupo a SOLOMON, PETRI, SERKIN, BACKHAUS o RICHTER; y en el segundo, a CORTOT, EDWIN FISCHER o SCHNABEL.Como si fuese posible hacer música sin la máxima expresión del cuidado de los mecanismos y las técnicas.Para los tontos, que siguen existiendo, Kreisler era músico y Heifetz era frío; Toscanini es técnico y Furtwängler músico; Casals es músico y Piatigorsky es técnico. Con ladrillos tan disparatados se siguen construyendo los edificios críticos aún hoy.Simplemente, lea (si las digiere), las críticas musicales (que, por lo superficiales, suelen no exceder la condición de crónicas) de los diarios y verá la estatura (o la ausencia de ella) de quienes se supone que guían la opinión de Usted. ¡Dios le libre de ellos!Entre la ambición humana de poseer la belleza perfecta y el disgusto que da hallarla hay un trecho muy corto. Sobre todo, si la belleza perfecta la posee otro y no uno...Algunos llaman a este trecho ignorancia, otros envidia. Cualquiera que sea su interpretación de este fenómeno, recuerde que casi siempre que Usted encuentre un pianista perfecto le van a decir que es frío. Y cuando oiga uno imperfecto le van a decir que es músico.Si, en tiempos recientes, un crítico de Gramophone se permitió opinar que en las Variaciones Paganini, PETRI no llegaba al alma de Brahms! (??! )...
Fue un hombre sensible, un músico imaginativo, que dejó volar su espíritu, aunque siempre bajo el control de su inteligencia superior. Si tuvo dotes manuales relevantes fue por su talento natural, por su capacidad y por su incesante búsqueda de la perfección. Nunca creyó haber llegado a conocer una obra, tal como predicaba BUSONI a sus alumnos que hicieran.PETRI fue un esclavo de la música, porque su vestimenta interpretativa nunca cesó de estar al servicio de la integridad.Por eso, a pesar de los vanos, prefiero seguir pensando en PETRI como EL MUSICO HONESTO.Por eso, el tiempo de PETRI (que ya fue) volverá a ser...

Del libro Piano&Forte

jueves, diciembre 17, 2009

Como si hubiera sido de otro tiempo


GEZA ANDA (1921-1976) ha sido uno de los más finos, finisimos acaso, representantes de lo que SCHNABEL (refiriéndose a LIPATTI), denominó "una nueva forma de tocar el piano”.
En efecto, ANDA recorrió el periplo de los grandes virtuosos transfor¬mando sus virtudes desde Chopin y Liszt hacia Mozart. Muchos grandes del pasado hicieron el camino exactamente a la inversa. Y tantos otros, quizás por formación, quizás por convicción, tocaron excelsamente a Chopin y Liszt pero nunca entendieron a Mozart. Un ejemplo de esto fue HOROWITZ.
Ya hemos hablado de los pianistas cuya universalidad de repertorio les hizo recorrer toda la literatura, virtualmente, del instrumento. Los ejemplos que siempre he dado en estas páginas han sido BACKHAUS, ARRAU, GIESEKING y RICHTER. Debiendo incluirse en la categoría de los omnicomprensivos a SOLOMON. lnstrumentistas y músicos a los que TODO les sentaba bien.
SCHNABEL, en su juventud gran lisztiano, se especializó en Mozart, Brahms, Schubert y Beethoven. KEMPFF tocaba desde Bach a Liszt, pero su Liszt no era prototipico, sino un Lizst "a la manera de Kempff”. SERKIN tocó casi nada a Liszt, algo a Chopin, y descolló en los grandes compositores alemanes, con muy poco de Schumann o Mendelssohn.
Y asi siguiendo. ANDA, en cambio no tocó mucho a Beethoven, pero su Schumann sigue siendo ejemplar,su Brahms monumental, sus modernos (Bartok) definitivos, su Liszt comprensivo, sus incursiones por Tschaikowsky o Rachmaninov de gran estilismo, y su Mozart, posiblemente, un paradigma. Su ciclo de los 24 Estudios de Chopin, escuchado en Buenos Aires, tenía la comprensión del de BACKHAUS, la imaginación de CORTOT y el pianismo del de CZIFFRA. Dotado de un sonido bellisimo, sus medios eran inmensos, pero nunca emergían fuera del contexto del discurso musical. Sus grandes modelos de la infancia-juventud fueron BACKHAUS, FISCHER, CORTOT, LHEVINNE, RACHMANINOV y FRIEDMAN. Los colores, el delicado rubato, la igualdad de los pianissimos remedan a aquellos. La sobriedad del discurso, la sencillez, al primero quien, casualmente, fue su mentor quien lo recomendó a su amigo VON DOHNANYI (condiscipulo en las clases de D'Albert) para que le enseñara el arte de los marfiles y el ébano. Cuando se graduó ejecutó desde Scarlatti hasta la Rapsodia Española de Liszt, pasando por sus bienamados Estudios Sinfónicos de Schumann y algunas obras no registradas de Debussy. Sus posteriores padrinos artísticos, el mencionado DOHNANYI y Kodaly, le enviaron a Alemania con una beca, a aprovechar fructíferas enseñanzas en Berlin, donde grabó sus primeras caras de 78 rpm. Luego la Guerra interrumpió sus actividades casi hasta la inanición, hasta radicarse en el país que habría de ser su hogar hasta el final, Suiza. Realizó, a partir de las posguerras, y de grabaciones que lo hicieron conocer (debidas al visionario Walter Legge, quien también apoyó a LIPATTI, SOLOMON y EDWIN FISCHER), más de quince giras por los Estados Unidos, y febrilmente viajó a los confines de Europa, Japón y Sudamérica. Un cáncer lo halló en plena actividad, y lo arrancó de nuestro lado prematuramente, en el pináculo de sus medios. Su recuerdo estará siempre vigente, en la medida que sus discos maravillosos sigan circulando, lo cual -infortunadamente- dependerá a modas y de los gustos a veces cuestionables de los mercantilistas sellos editores. El lector no debiera perderse de atesorar su inmarcesible ciclo de los Conciertos de Mozart (integral) -sumándole el Doble con HASKIL-, el primero en grabarse, que solamente puede ponerse al lado del de LILI KRAUS , en el que sus Cadencias son de gran gusto. Del duo ANDA-HASKIL sobrevivieron en discos aquel Mozart y un intimísimo Doble de Bach (único testimonio de ANDA en este autor excepto por una de las Partitas). Nadie, ni SANDOR, ha llevado a discos los tres Conciertos de Bartok y la Rapsodia como ANDA con su alter ego Fricsay. Versiones acabadas, definitivas donde ambos atrapan como ninguna pareja el espíritu del autor (no debiendo cejar en obtener en discos el Segundo de ambos en vivo en las Semanas Musicales de Suiza). Si aún no ha entendido los Conciertos de Bartok, escúchelos por ANDA. Y si pertenece a los snobs que no los han entendido pero dicen gustar de ellos, como tantas personas que conozco, entre en el mundo de ANDA y dejará de ser snob.
Sus Variaciones Diabelli son enjundiosas pero no demasiado demostrativas de su arte de componer las formas. Y los Conciertos de Beethoven (1, 3, 4) son altamente calificados (dos de ellos capturados en vivo). El Triple de este autor, junto a Schneiderhan, Fournier y Fricsay) es maravilloso.Las Variaciones Paganini de Brahms muy idiomáticas, pero la Sonata Op.5 de este autor, contenida y algo distante. De las muchas versiones del Segundo Concierto de Brahms, me gusta aquella con Klemperer en vivo, y considero la de estudio intrascendente. Sus 24 Estudios de Chopin (el Op.10 en estudio) son muy buenos, aunque sin llegar a niveles que le escucháramos en alguna noche inspirada en sala. El Primer Concierto muy fino, aunque algo académico, y los 24 Preludios olvidables. Pocas versiones de las Variaciones Sinfónicas (con van Beinum) como la suya, en una obra que pareciera haber sido escrita para él. En los Conciertos de Grieg, Tschaikowsky (1ro.) y Rachmaninov (2do.) toca muy bien pero se lo escucha restringido y cuidadoso. En cambio, siendo su Liszt reflexivo antes que ostentoso, su Sonata, el Primer Concierto o la Fantasia Húngara son ejemplares.Si el Carnaval de los animales de Saint-Saëns es olvidable como obra, solamente ha servido en nuestro tiempo para juntar parejas interesantes de pianistas (WEISSENBERG-CICCOLINI entre otras). ANDA lo grabó junto a BELA SIKI. Dos Sonatas de Schubert (13 y 21) son ejemplares, liricas, bellas, catedráticas. Y sus Schumann (Carnaval, Concierto, Danzas de David, varias versiones de Estudios Sinfónicos, Fantasia y Kreisleriana) son definitivamente las muestras acabadas del romanticismo colorista, pujante, virtuosístico, a la vez que recatado, osado y exterior, sin rozar jamás la vulgaridad o el clisé. Pocos han comprendido a Kreisleriana como ANDA. Pocos llegarán a su mundo en los Estudios Sinfónicos.Quiera la suerte que cuando este texto llegue a sus manos pueda obtener sin demasiada búsqueda cualquiera de las grabaciones de GEZA ANDA. Habrá de escucharlas, reescucharlas y atesorarlas con cariño y admiración. Y si es estudiante de piano, las tendrá como guía.
del libro
Piano & Forte