miércoles, diciembre 26, 2007

Balance - Escribe Pablo Kohan de La Nación

Buenos Aires y una oferta musical de calidad
Mucho esfuerzo se invirtió para que, a pesar de todo, hubiera temporada 2007
LANACION.com | Espectáculos | Miércoles 26 de diciembre de 2007

martes, diciembre 25, 2007

Oscar Peterson | News [1925-2007]


Oscar Peterson | News


IN MEMORIAM
Oscar Emmanuel Peterson
August 25 1925 - December 23 2007


Es con mucho dolor que la redacción informa el fallecimiento de uno de los más grandes pianistas de jazz de la historia.

sábado, diciembre 22, 2007

El Maestro ... ensayando





Con motivo de las Fiestas Navideñas, hemos recibido la foto de Arturo Toscanini [derecha] de parte de un amigo italiano. La quisieramos compartir con Uds. y agregarla en el cuerpo del Blog, junto a las fotos publicadas en ADN Cultura de La Nación.

Testimonio: La Voz del Maestro [ADN Cultura - 22.Dic.2007]

Testimonio | La voz del maestro
El director italiano (1867-1957) era famoso por el mal genio y el humor sarcástico con que corregía las orquestas. A continuación se transcriben las indicaciones furiosas del Maestro durante los ensayos de Fra Gherardo, de Ildebrando Pizzetti, en Alla Sacla de Milán (abril y mayo de 1928). este documentose publica por primera vez, cedido por la nieta de Toscanini
LANACION.com | ADN Cultura | Sábado 22 de diciembre de 2007

jueves, diciembre 20, 2007

Derecho a réplica

N. de la R. El Remitente de la nota que se transcribe más abajo, y que agradecemos, sintiéndose aludido por un reciente artículo de este Blog, solicita y consecuentemente recibe su derecho a réplica.

http://ladansedepuck.blogspot.com/2007/12/teatro-coln-se-viene-la-guerra.html

Estimado:
En razón de haber sido mencionado como parte "interesada" en una futura guerra aún por declararse, debo aclarar algunos puntos.

1-Se menciona, como antecedente, la crítica que en su momento publicó Página/12 sobre La Traviata, donde la coreografía pertenecía a mi esposa, Diana Theocharidis. Dicha crítica no mencionaba la coreografía, rescataba la tarea del director de orquesta y señalaba la falta de matices de la crónica publicada en otro diario como parte de una campaña. En cuanto a los efectos nocivos e irresponsables de dicha campaña, relataba que el director de orquesta, aplaudido luego de la primera función, había sido abucheado al final de la segunda debido a la arenga en su contra que un crítico había difundido en la radio ese mismo día. Es cierto que en circunstancias ideales –con más de un crítico en el diario en el que trabajo– la reseña debió hacerla otro. Pero en ningún caso realicé una "defensa valiente y osada aunque carente de conocimientos musicales" y mucho menos referida al trabajo de mi esposa que, repito, no fue mencionado. En cuanto a la falta de conocimientos musicales no es tal. Es posible que no se noten en lo que escribo y eso sí sería importante. De todas maneras, la defensa (ni osada ni valiente) de la dirección orquestal se basaba en fundamentos musicales. Sólo la falta de matices de la crítica de un diario en particular hizo que lo que yo escribí, que incluso era crítico y decía que el régisseur se había quedado a mitad de camino, fue leído por algunos como una loa que no fue.

2- Suponer que un diario –aun un diario malo e irresponsable– podría embarcarse en una guerra contra la nueva gestión del Teatro Colón simplemente porque se reemplazó a la mujer del crítico de música –un empleado bastante menor en la escala de valores de dicho diario, dicho sea de paso– como directora del CETC, resulta por lo menos optimista. Me encantaría tener ese poder (aunque no lo usaría para lo que se sospecha) pero, lamentablemente, carezco de él.

3- Jamás en mi trabajo en Página/12 he hablado de la tarea de Diana Theocharidis. No la he defendido ni lo haré ahora. Sus antecedentes, como programadora y como artista (que además son dos cosas distintas) son conocidos y, por otra parte, anteriores al momento en que comencé a trabajar como crítico musical.

4-La eventual crítica a la nueva gestión del Colón tendrá que ver, en el caso de que así sea, con la pobreza de las programaciones o con la falta de eficacia en las realizaciones. Eventualmente, si se verificara en los hechos la merma de calidad que, hasta ahora, sólo puede intuirse por la falta de antecedentes de los funcionarios entrantes (y dejo de lado al CETC, del cual otros opinarán o no), será esa merma y no la sospechada guerra la que determine los comentarios.

5- Hasta el momento –y esos son los hechos– Página/12 se ha limitado a transcribir textualmente lo expresado por el Dr. Sanguinetti, contestando a preguntas muy similares a las que le fueron realizadas, en su momento, a Sergio Renán, Juan Carlos Montero, Emilio Basaldúa, Gabriel Senanes, Tito Capobianco y Marcelo Lombardero. No hay intencionalidad aviesa (sí genuino interés) en preguntarle a un director del Teatro Colón qué lugar deben tener allí los compositores argentinos vivos. La intencionalidad aviesa puede estar o no (y no seré yo quien lo juzgue aquí) en las respuestas.

6- Pido, encarecidamente, que no se ensucie el nombre de nadie. La gestión de Diana Theocharidis al frente del área de danza del CETC y como organizadora del Festival Kagel, y la justicia o no de su reemplazo, puede ser juzgada a partir de hechos y no de sospechas y maledicencias. Ella, desde ya, no es responsable de los errores que yo pueda cometer como periodista.

Esperando que las aclaraciones sean de utilidad, los saluda cordialmente
Diego Fischerman
DNI 11816973
defischerman@hotmail.com

martes, diciembre 18, 2007

Para abrir los ojos y la mente [Cap. 6]

"Un crítico que no opina es un contrasentido". Esta sencilla sentencia definió el ideario del crítico musical mas sapiente, versado e influyente del siglo XX en Argentina. Muchas de sus notas las agrupó en un libro MUSICA EN BUENOS AIRES, Ed. Sudamericana), pero decenas más quedaron simplemente en los periodicos de la epoca.Tenemos en nuestros archivos más de seiscientas de esas piezas doradas y publicaremos muchas de esas gemas devalor perenne. Creemos que, como tributo a tan importante personalidad,ha llegado el momento de volver a poner a la consideración pública aquellos trabajos,pruebas incontrovertibles de un estilo sin compromisos que hoy está extinguido; y con un bagaje de conocimientos, además de una pluma singular) que pertenecen a una era dorada


NUEVO DIRECTOR
Orquesta Sinfónica del Estado dirigida por Igor Markewitch Crítica escrita ca. 1952

Igor Markewitch, que anoche dirigió el primer concierto de abono de la Sinfonica del Estado en el Gran Rex, es ruso de origen, estudió música en Suiza y vivió en Paris bajo la musical vigilancia de Nadia Boulanger. Es
compositor prolífico y director de intensa actividad en Europa. Tiene cuarenta años. Pertenece, por lo tanto, a la nueva generación de conductores de la que Buenos Aires tiene noticias a través de algunos de sus más importantes o polémicos representantes. Markewitch, a juzgar por el concierto de anoche, es importante pero no es polémico. Tiene la natural preeminencia del músico que conoce bien su oficio, que tiene una formación cultural de amplias perspectivas y que se dedica a una actividad con éxito. Su labor no tiene, sin embargo, aristas o relieves que inciten a la discusión con respecto a su categoría como intérprete. Tiene, como todo ser que se dedica a ejecutar música, aspectos que pueden parecer positivos a algunos y negativos a otros.

Entre los aspectos positivos de su labor se destaca cierta objetividad con referencia al contenido emocional de la obra sobre el que no trabaja como punto de conquista pública. Su insistencia personal es reducida y en eso se parece a los grandes directores que dejan hablar más a la música que a sí mismos. Emplea los recursos de la orquesta con discreción no exenta de severidad. Es minucioso en la ejecución y reflexivo en la interpretación. Esto quiere decir que no improvisa el sentido de una obra sino que su versión fluye como el fruto de una accion voluntaria. Hasta aquí la lista de sus virtudes. El programa de su concierto de presentación abarcaba desde un "Concerto grosso" de Haendel , que dirigio en ese estilo suntuoso de los
intérpretes ingleses y contrario al enfoque de los germanos; una sinfonía de Schubert, en re mayor, la tercera que constituía además una primera audición en Buenos Aires, que fue vertida con escrupulosidad y poca poesia; la suite de "Turandot" de Busoni, que va desde cierta originalidad orquestal hasta una trivialidad sin límites; una "Arietta con variazioni" que es una transcripcion para orquesta de cámara del segundo tiempo de una sonata para piano que José María Castro compuso en 1931 (pareciera que la producción sinfónica argentina es tan pobre que debe recurrirse a transcripciones, cosa sumamente cuestionable); y por último los "Cuadros de una exposición" de Mussorsky, en la orquestación de Ravel que, a mi parecer y pese al esfuerzo de la orquesta, fue el punto más debil de la noche en cuanto a versión. Markewitch los dirigio en blanco y negro. En vez de cuadros parecían litografías. Usó ciertos "tempi" poco atractivos porque no agregaban nada a la natural intensidad y estímulo de la obra, deformando en cambio la fluidez de ciertas frases y, por último, los expuso sin esa tensión rítmica interna que nace de la justa respiración, y que constituye uno de los toques más dramáticos de la obra de Mussorsky.
Jorge D'Urbano 1952
N.de.la.R: Hoy, Markevitch es considerado uno de los grandes. Quizás hoy, D'Urbano hubiese mermado su crítica frente a la pobreza en esta materia que predomina en el ambiente actual internacional.


Teatro Colón: ¿Se viene la guerra?

Resultaría muy presuntuoso actuar de augures y adivinar que la gestión Sanguinetti será un fracaso. Aunque la política cultural de Macri sea privatista, errática, zigzagueante o con pocos fundamentos [como parecen sugerir sus opositores], lo cierto es que nada podrá ser peor que la pseudo-cultura de Ibarra y la hiper pseudo-cultura de Telerman.
Lo que sí podemos predecir es la proximidad de un conflicto: Sanguinetti acaba de despedir a la Directora del Centro de Experimentación del Teatro Colón [CETC]. La misma que fuera agriamente criticada por especialistas por su reciente puesta en La Traviata. La defensa, osada y valiente aunque carente de fundamentos musicales, la hizo un escribiente de la Sección Espectáculos de Página 12 que, al menos en la ocasión, tuvo ella la fortuna que fuera su esposo. Imaginamos la guerra que Página 12 le hará a Sanguinetti de ahora en más.
Que quede claro que lo hemos predicho. No serán batallas por el Arte, será una guerra cruda de intereses....
Catón, el Censor

miércoles, diciembre 12, 2007

Es un hecho....


N.de la R. Como hemos seguido de cerca este tema con algún reparo y cierto temor, nos parece pertinente dar a conocer el contenido del comunicado de prensa oficial del Teatro que nos ha llegado hace minutos.



Miércoles 12 de diciembre de 2007


El Jefe de Gobierno porteño, Ingeniero Mauricio Macri, puso en
funciones al Director General del Teatro Colón, Dr. Horacio Sanguinetti



El acto de asunción se llevó a cabo este mediodía en el Centro de Experimentación del Teatro Colón ante un numeroso público y trabajadores de la casa. En su presentación como Director General, el Dr. Horacio Sanguinetti anticipó algunos de los principales lineamientos de su función.

1) El principal desafío que enfrentará es el de recibir un Teatro Colón que no dispondrá de su sala para el día de su Centenario, debido a los importantes retrasos que en el Plan Maestro deja la gestión política anterior. En consecuencia, asumirá el compromiso de reabrir sus puertas, junto con su equipo, por lo menos de aquí a un año.

2) Se iniciarán tareas inmediatas de ordenamiento en todos los sectores, siendo la primera una auditoría patrimonial que permitirá poner al día el patrimonio material y cultural del Teatro, expresando en ello la transparencia con que desarrollará toda su gestión. Asimismo, se efectuarán concursos y audiciones para cubrir áreas artísticas y técnicas.

3) El Teatro Colón, aún con su sala principal cerrada, tendrá un activo programa para el año de su centenario. Se han programado ya más de 70 conciertos líricos, corales y orquestales, con repertorios variados. Se sumarán actuaciones del Ballet Estable, entre ellas Coppelia y Giselle, y programas mixtos prevaleciendo los coreógrafos argentinos. La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires mantedrá sus habituales abonos de conciertos.

4) Se realizarán presentaciones en ámbitos alternativos, tales como la Catedral Metropolitana y diversas iglesias y recintos universitarios, museos, embajadas, los Teatros Ópera, 25 de Mayo y Bristol de Martínez, Auditorio de Belgrano, escenarios del Gran Buenos Aires y del interior, beneficiando al país entero. Todas estas actividades fuera de sede continuarán aún cuando la Sala se reabra.

5) En agosto se llevará Man
on Lescaut de Puccini al Teatro Rafael de Aguiar de San Nicolás, inaugurado en 1908 con esa misma ópera, y Rigoletto de Verdi al Coliseo de Lomas de Zamora, estando ya prevista para noviembre La traviata de Verdi en San Luis por pedido oficial de esa provincia. En la Ópera de Cámara, Il mondo della luna de Haydn y María de Buenos Aires de Piazzolla.

6) El 25 de mayo de 2008, como evento central durante la semana del centenario del Teatro Colón, se rendirá homenaje a los artistas argentinos de todos los tiempos.

7) Existen preparativos firmes para 2009, estando previstas entre otras óperas Aida, Pelléas et Mélisande, L'amico Fritz, Lohengrin, Rusalka, Turandot y una de Gerardo Gandini; ballets como La bella durmiente, Don Quijote, Romeo y Julieta, El Corsario, Raymonda, además de ciclos de coreógrafos contemporáneos argentinos.

8) El desarrollo de una gestión cultural moderna en la que el Teatro Colón, como un teatro lírico, coreográfico y sinfónico hoy financiado primordialmente por el esfuerzo de los habitantes de la ciudad, pueda generar por sí mismo más que el magro 10% que actualmente aporta a su presupuesto global, es una tarea que se enfrentará definidamente y en la que la promulgación de la Ley de Autarquía tiene primordial importancia.



Acompañarán al Dr. Horacio Sanguinetti en la conducción del Teatro Colón, el Sr. Martín Boschet como Director Ejecutivo y los Maestros Salvatore Caputo en la Dirección de Ópera, Carlos Vieu en la Orquesta Estable, Guido De Benedetti en la Dirección del Ballet Estable, Eduardo Ihidoype en la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires. Como Director Escenotécnico, el Sr. Atilio Lázzaro. El Instituto Superior de Arte seguirá con la conducción de la Profesora Ana Massone y la Orquesta Académica estará bajo la dirección de Maestro Carlos Calleja. La Ópera de Cámara estará a cargo del Maestro Carlos Palacios y en el Centro de Experimentación el Maestro Omar Cyrulnik. La Maestra Irene Amerio se desempeñará como Directora de Servicios Musicales y el Coro de Niños continuará bajo la conducción del Maestro Valdo Sciammarella. Prensa y Comunicación Audiovisual estará a cargo del Arq. Fabián Persic.

En sus palabras, el Dr. Horacio Sanguinetti transmitió su gran satisfacción al haber recibido la adhesión de artistas de la jerarquía de Marcelo Álvarez, Enrique Ricci, Ana María González, Luis Lima, Virginia Tola, Graciela Alperyn, Alfredo Arias, Sergio Renán, Oscar Barney Finn, Hugo de Ana, Carlos Alonso, Guillermo Roux, Paloma Herrera, Maximiliano Guerra, Iñaki Urlezaga, Eleonora Cassano, Marianela Núñez, Hernán Cornejo, Esmeralda Agoglia, Liliana Belfiore, Olga Ferri y el Maestro Roberto Oswald, que presente en el acto de asunción, recibió una cerrada ovación.

Prensa y Comunicación Audiovisual,
Teatro Colón

domingo, diciembre 09, 2007

Confieso mi ignorancia y mi confusión

Hay ocasiones en que me gustaría modificar ese dictum."Solo sé que poco sé" por un simple y llano "Solo sé que no sé nada". Desde pequeño me enseñaron que cantidad no es calidad; que cultura es simplemente eso, no con subdivisiones como cultura popular, cultura elitista y demás; también me predicaron que escuchara sin prejuicios; que no juzgara soliviantadamente. Y finalmente, aunque fuera la primera enseñanza recibida, que no mintiera.
Por ello justifico el título de esta nota. Porque estoy perplejo. Seguramente, de haber concurrido al megaconcierto de Amadeus no habría aplaudido, aunque miles de personas lo hicieran. Seguramente, habría colegido que tanta audiencia (cuantitativamente) no denunciaba expectación por el evento sino la aprobación cualitativa de lo que se ofrecería. Y allí se gesta mi perplejidad.
Que el locutor de turno llame a Wagner "tocayo" de Strauss, simplemente por tener el mismo nombre de pila, no debiera extrañarme. ¿Acaso no le escuché una vez por radio en otro de sus múltiples gazapos?: en vez de anunciar un Preludio Op.28 de Chopin por su número y en versión de Martha Argerich puso voz de bolero, afectó como es usual su engolada pronunciación para decir "hemos escuchado 'Una gota de agua' de Chopin..., los dedos de Martita Argerich"(¿¿??!!!). Estos dislates son corrientes en la emisora que emite música sin ruidos de grabación.
Que se hayan interpretado demagógicamente unas pocas páginas de Zarathustra de Strauss, tampoco debiera sorprenderme: se toma esas decenas de compases como música de cine, por eso se mutila todo el poema sinfónico extractándolas.
Que el resto del repertorio fuera de fragmentos conocidos no lo censuraría. El lema actual parece ser "demos placer, no obliguemos a pensar".
Mi IGNORANCIA reside, entre otras muchas cosas, en saber cómo pudo elegirse a un pianista que presentó una variación ad libitum de la Rapsodia in blue de Gershwin como una lectura a primera vista. Y porqué, habiendo maestros tan capaces como Zemba, Castaña, Scarabino y varios más, se apeló a quien realizó su tarea en forma amateur..., que además dirige Radio Amadeus.
Buena la soprano, bueno el coro (aunque desbalanceado) y constantemente desafinada la orquesta bautizada como Sinfónica de Buenos Aires.
Mi CONFUSIÓN la establezco en una sola pregunta: ¿puede haberme causado tanto disgusto lo que a otros gustó, al parecer, tanto? Esta vez, utilizando palabras corrientes en música, aunque tengan doble acepción, sentí que no se tocó música, que no se hizo música, se la ejecutó...
Baltasar Rey

sábado, diciembre 08, 2007

martes, noviembre 27, 2007

Argentina detrás de Singapur

Parece mentira que en un país que ha sido el paraíso de los intérpretes clásicos, que llegó a tener un Teatro Colón ambicionado y visitado por los mejores, que llegó a tener como mínimo 10 orquestas dignísimas actuando simultáneamente, nos haya alcanzado el inmobilismo. El Colón cerrado justo cuando cumple 100 años, por arreglos que quizás destruyan por segunda vez su acústica, o lo que queda de ella; la Académica en vías de extinción; la Sinfónica Nacional con escasa y muy dispersa actividad; la Filarmónica de Buenos Aires pasando por un inequívoco mal momento musical; las orquestas provinciales prácticamente imposible de ser juzgadas por la escasa difusión que se le da a su obra y ninguna orquesta radial de enjundia.

Pudimos acceder en forma exclusiva a un video que, aparte de brindarnos placer como melómanos, consiguió avergonzarnos como argentinos: una orquesta de adolescentes en Singapur, dirigida por un jóven alemán, ofreciendo una versión de la Sinfonía "Eróica" inimaginable en los tiempos que corren en nuestra tierra.


Al lector bien dispuesto, le sugerimos abrir sus oídos y escuchar con placer y objetividad. Al chauvinista, le encarecemos no malgastar su tiempo buscando excusas: ¡y pensar que cuando Oswald Spengler escribió "La decadencia de occidente", no imaginaba el ascenso de Singapur y el descenso de la Argentina!
Danse de Puck

video

Orquesta Juvenil de la Academia de Fine Arts de Nanyang, Singapur,
bajo la batuta de su Director, Volker Hartung,
en el primer movimiento de la "Eroica" de Beethoven.
Singapur, 11 de novimbre de 2007


La orquesta en compañía de su Director durante un descanso: [haga click en la foto para verla en tamaño real]

domingo, noviembre 25, 2007

Esfuerzo y honestidad [Recital -- 19-Nov-2007]

Martha Noguera, pianista
Obras de Mozart, Beethoven y Chopin
En el Círculo Militar, 19-Nov-2007

La vida musical de Martha Noguera está signada por múltiples esfuerzos y por una gran honestidad. Ha tocado repetidamente las 32 sonatas de Beethoven, lo que presupone un arduo, largo y casi interminable esfuerzo de estudio y ejecución. Ha abordado varias veces la obra completa de Chopin, titánico esfuerzo que siempre despertó la admiración por los pianistas que lo emprendieron, entre ellos Magaloff, Brailowsky y Risler, tres ímprobos maestros del pasado. Como si lo antedicho fuera poco, varias decenas de obras más componen su repertorio activo sola y con orquesta.
Y como si hiciera el milagro de vivir días de cuarenta horas, es la mentora y organizadora responsable de los anuales Festivales Chopiniana, emprendimientos hechos “a puro pulmón”, que permiten a los auditorios capitalinos ponerse en contacto con pianistas que , a no ser por Chopiniana, probablemente ni tocarían en un país en el que la maravillosa cultura de los recitales (que hasta los años 70 eran como una religión) parece estar en extinción.
Con giras, recitales locales y actividad organizativa, sería muy sencillo que la Señora Noguera tocara “con oficio”, con solamente un repaso de su vasto repertorio y acaso con escasa profundizacion de lo que ejecuta. Simplemente por falta de tiempo. Pero no es así. Hay en cada una de sus ejecuciones dedicación y prolijidad. Podrá coincidirse o discreparse con algunos de sus enfoques, pero jamás dudar de su honestidad interpretativa.
En la oportunidad, escuchamos un Mozart cándido, preciosista y sobriamente estilístico; una “Apassionata” algo contenida, con escasa ebullición pero sin deformaciones fraseológicas ni transgresiones métricas tan frecuentes entre muchos pianistas que creen que para apasionarse hay que deformar o perder el control (Noguera se controla mucho...,a veces demasiado); y un Chopin desparejo, muy bien fraseado en los tiempos lentos y un poco recatado en cuanto al virtuosismo instrumental de los rápidos, con sonido que-a veces- es demasiado pequeño. Pero siempre con honestidad, haciendo gala de: “mejor algo de reserva que nada de histerias”. Lo cual es preferible a un “dictum” inverso.
En suma, una velada gratificante, con algunos reparos poco importantes a cargo de una pianista esforzada y honesta.
Claudio von Foerster

La Nación, Domingo 25 de noviembre de 2007


N.de la R.: Anteriormente en este Blog, ya habíamos advertido sobre algunas complicaciones percibidas respecto al futuro de nuestro Teatro Colón. Es con mucha tristeza que hoy las confirmamos.

Entrelíneas
Los compromisos tomados para armar la temporada 2008 no serán respetados por la nueva dirección
LANACION.com | Espectáculos | Domingo 25 de noviembre de 2007

Desaparición de la Académica - mal presagio

Escribe LUIS MARÍA BRAGATO
[N.de la R.:Recibido por mail al correo de uno de nuestros lectores]

En el ensayo del día de ayer por la tarde (jueves), los jóvenes integrantes de la Orquesta Académica del Teatro Colón, fueron impuestos por su director, el maestro Carlos Calleja, de la desgraciada noticia, que esa insustituible escuela de futuros músicos de nuestro país, será desactivada a partir del comienzo de la gestión del Sr. Sanguinetti. En efecto, el Requiem Alemán de Brahms, será el último concierto que brinden este puñado de talentosos jóvenes en la Facultad de Derecho. El Requiem de Verdi en el Coliseo, con los Cuerpos Estables del Teatro casi simultáneamente.

¿Casualidad? Lo que estamos padeciendo, no será el sepelio de la música en Buenos Aires. Recuerdo haber leído alguna vez una frase de Don Ernesto Sábato : "*La casualidad es una buena excusa para los ingenuos*". El maestro Calleja, está intentando por todos los medios salvar a esta orquesta. Al parecer se procedería a cambiar el nombre de la misma, y ésta pasaría a ser parte del Instituto Superior de Arte del Teatro, pero al solo fin de servir como acompañante de los estudiantes en las carreras de canto, ballet y dirección orquestal. Creo innecesario contarles el clima de decepción que observé a la salida de éste ensayo en los rostros de todos los chicos. (Como creo ustedes saben, mi hijo Bruno integra la orquesta como violoncellista). Fueron vanos mis intentos de consolarlo en el viaje de regreso a casa. Ninguno de ellos está dispuesto a prestarse a semejante despropósito. Están buscando el medio de poder proseguir fuera del ámbito del Teatro con su orquesta y haciendo el repertorio que sirva a su formación para el futuro, y no otro, *para el cual la orquesta no fué creada*. Si a ésto le sumo el hecho de que desde hace cuatro meses ha dejado de abonárseles el magro viático que percibían ($150 por mes), por cuanto la Fundación Teatro Colón, al no haber más visitas guiadas ha dejado de recaudar, y aparentemente quien era el sostén económico de la misma, no está dispuesta a sostenerla en el futuro, concluyo que el comentario desesperanzado de mi hijo anoche, no dejaba de tener coherencia. "Si yo hubiera sabido ésto, en lugar de estudiar diez horas por día, me hubiera metido a trabajar en un negocio de hamburguesas". Pero entonces amigos, creo que ha llegado el momento de presentar armas.

Transcribo el último mensaje de Susana De Simone: "*Por mi cuenta agrego: ¿No podemos organizar alguna forma de protesta contra todo esto? Una cadena de emails acabó con la payasada del nombramiento de Rodríguez Felder. ¿Por qué no intentar algo similar ahora, o vamos a dejar que todo siga igual, con el consentimiento tácito de todos, los que apoyan y los que se oponen?". *Lo suscribo, lo hago mío, y me dirijo a todos para que nuevamente nos pongamos en movimiento para defender el patrimonio que nos pertenece, aquello que nos da felicidad, y que hace que nuestro transito por la vida tengo algún sentido.
Luis María Bragato

jueves, noviembre 15, 2007

Para abrir los ojos y la mente.... [Capítulo 5]

LAS CRITICAS DE JORGE D’URBANOU
Un crítico que no opina es un contrasentido”. Esta sencilla sentencia definió el ideario del crítico musical mas sapiente, versado e influyente del siglo XX en Argentina. Muchas de sus notas las agrupó en un libro MUSICA EN BUENOS AIRES, Ed. Sudamericana), pero decenas más quedaron simplemente en los periodicos de la epoca.Tenemos en nuestros archivos más de seiscientas de esas piezas doradas y publicaremos muchas de esas gemas devalor perenne. Creemos que, como tributo a tan importante personalidad,ha llegado el momento de volver a poner a la consideración pública aquellos trabajos,pruebas incontrovertibles de un estilo sin compromisos que hoy está extinguido; y con un bagaje de conocimientos, además de una pluma singular) que pertenecen a una era dorada

Fue Lenz el primero en hablar de Beethoven y sus tres estilos. Esta clasificación ha sido aceptada casi universalmente y corresponde a las tres grandes etapas en la vida del artista. El primero oscila entre el acatamiento a las influencias de sus mayoresysu inquietud por encontrar nuevas formulas de expresión; todavía escribe como Haydn pero ya comienza a hablar como Beethoven. La sonata en Do menor, llamada “Patética”, es un típico modelo de ese primer estilo. El segundo período se desarrolla cuando su conciencia creadora ha adquirido la seguridad y violencia de la afirmación; no solo escribe y habla como Beethoven, sino que funda una ley sobre esas primicias. La sonata en Fa menor, llamada “Apassionata”, es excelente muestra de ese momento. El estilo último comprende la madurez, cuando ya ha renunciado a la imposición o a la conquista y anda suelto por el mundo de su imaginación; no le importa convencer a nadie ni atraer a nadie; está a solas con su propio ser como único testigo de su diálogo con la Divinidad. La sonata en La bemol mayor op.110 es una admirable síntesis de esa disposición espiritual.

Estas tres sonatas mencionadas, junsto con la Op. 26 y la Fantasía en Sol menor, Op. 77, formaron el programa del recital que Hans Richter-Haaser ofreció el sábado por la tarde en el Teatro Colón. Vale decir que el pianista alemán decidió abarcar en una sola tarde, a manera de gigantesco fresco, la evolución oompleta del arte de Beethoven. Puedo imaginar que algunas de las personas que asistieron a este recital habían oídohablar de los tres estilos de Beethoven, sin saber exactamente en qué consisten. Ahora lo saben. Richter-Haaser realizó la proeza de exponerlos con absoluta claridad, caracterizándolos con precisión y mostrando no sólo las enormes diferencias que los separan, sino las asombrosas similitudes que los unen. Según mis recuerdos, sólo otro pianista fue capaz de llevar a cabo semejante empresa: Wilhelm Backhaus. Según otros recuerdos autorizados, hay que agregar a la escasa lista otro nombre ilustre: Eduardo Risler.

Una de las más satisfactorias virtudes musicales de Richter-Haaaser es que nunca cae en el habitual error de magnificar el contenido expresivo de lo que interpreta. El noventa y nueve por ciento de los pianistas convierten la “Patética” en una tragedia shakesperiana, simplemente porque atienden más al título(que no es de Beethoven)que a la música(que sí es de Beethoven). La ejecutan como si fuera la expresión de su madurez emocional, cuando en verdad es el símbolo de su inquieta juventud y la evidencia que en ese instante Beethoven era un hijo del siglo XVIII.
Otro típico caso de inflación expresiva se produce con la “Apassionata”. En general los intérpretes la llenan de tanto ardor en cada uno de sus compases que cuando llega el real momento de mostrar ímpetu, se les ha acabado la cuerda. Por eo es que la “Apassionata” aparece con frecuencia como una obra emocionalmente frustrada, donde el punto culminante es más bajo de lo que podía pensarse escuchando todo lo anterior. Richter-Haaser graduó la intensidad psicológica y emocional de la obra con tan agudo sentido de las proporciones que cuando llegó a la cumbre no le faltó aliento.
Mi impresión es que tan ajustada armonía como en el de todos los intérpretes que logran parecida perfección, a que considera el discurso musical como un texto lógico, donde no todas las entre contenido y continente se debe, en su caso palabras ni signos de puntuación tienen igual valor emocional. No se trata de hacer que el material secundario, tantoarmónico como melódico o rítmico, tenga igual importancia que el principal. Son elementos necesarios a la estructura pero que carecen de especial significación. Esta puesta en valor de cada elemento de la obra, más la clara y completa concepción del verdadero significado del fragmento y la observación precisa de los detalles de estilo es la que da a sus versiones ese aire de autoridad y espontaneidad queresulta absolutamente convincente.Y sobre todo totalmente coherente.
Hasta el momento no he mencionado las condiciones técnicas de Hans Richter-Haaser. La verdad es que me parece obvio referirse a ellas. Para lograr lo que él consigue se necesita un mecanismo trascendente. Pero, por sobre todo, se necesita un tal
ento de primer orden y una muy afinada visión de lo que en la verdad en materia musical.

Jorge D'Urbano
Crítica escrita en 1961

[N. de la R.: LaDanseDePuck asistió a ese magno ciclo de las 32 sonatas en abono vespertino a siete sábados consecutivos. Huelga decir que otra vez, por desidia e incapacidad, ninguno de los siete recitales fueron grabados. ¡Otra pérdida irremediable para la historia musical y local! Por cierto, no todos los pianistas que tocaron el ciclo seguían el mismo orden. Como curiosidad y como aporte, ladansedepuck extrajo de sus archivos tres ejemplos Richter-Haaser, en Japón y ocho años después de Buenos Aires cambió el orden con que las tocó en el Colón. Backhaus siempre utilizó el mismo orden a través de 20 veces o más. En cuanto a Risler, salvo por las dos llamadas “sonatas fáciles”(19 y 20)es rigurosamente cronológico. Schnabel varió de un ciclo a otro las cinco veces que los tocó.]

HANS RICHTER HAASER (Japón 1969):
Ciclo de 32 Sonatas de Beethoven (detalle y distribución)
Programa 1: Sonatas 1, 19, 20, 27 y 23 (28 Enero)
Programa 2: Sonatas 2, 13, 14, 24, 28 (30 Enero)
Programa 3: Sonatas 3, 9, 10, 30, 21 (3 Febrero)
Programa 4: Sonatas 4, 16, 18, 25, 26 (7 Febrero)
Programa 5: Sonatas 11, 17, 15, 29 (10 Febrero)
Programa 6: Sonatas 12, 22, 18, 31 (12 Febrero)
Programa 7: Sonatas 5, 6, 7, 32 (15 Febrero)

WILHELM BACKHAUS (Teatro Colón, 1947)
Ciclo de las 32 Sonatas de Beethoven (detalle y distribución)
Recital 1: Sonatas 3, 6, 13, 19, 21 (19 de agosto)
Recital 2: Sonatas 1, 10, 17, 22,23 (21 de agosto)
Recital 3: Sonatas 4, 7, 16, 26 (23 de agosto)
Recital 4: Sonatas 2, 8, 24, 27, 28 (30 de agosto)
Recital 5: Sonatas 11, 12, 29 (3 de septiembre)
Recital 6: Sonatas 9, 15, 18, 25, 30 (6 de septiembre)

Recital 7: Sonatas 5, 14, 20, 31, 32 (9 de septiembre)

EDUARDO RISLER (Teatro de la Avenida, Junio/Julio 1922)
Ciclo de las 32 Sonatas de Beethoven (Detalle y distribución:)
Recital 1: Sonatas Nos. 1, 2, 3, 19, 20
Recital 2: Sonatas Nos. 19, 4, 5, 6, 7
Recital 3: Sonatas Nos. 8, 9, 10, 11
Recital 4: Sonatas Nos. 12, 13, 14, 15
Recital 5: Sonatas Nos. 16, 17, 18
Recital 6: Sonatas Nos. 21, 22, 23
Recital 7: Sonatas Nos. 24, 25, 26, 27, 28
Recital 8: Sonatas Nos. 29, 30, 21, 3


[Fuentes: Programas de la época y libro "Piano&Forte" y archivos del Sr. Claudio von Foerster]

domingo, noviembre 11, 2007

Andaloro - Liszt PC 2 [Parte 1 de 4]

Para todos aquellos que se perdieron a este enorme pianista durante su paso por Buenos Aires [casi de incógnito, gracias a sus sponsors que ni se tomaron el trabajo de publicar algunas líneas en los medios locales]. Fue el último alumno del Maestro Sergio Fiorentino, quien hoy también goza de poca prensa y menos aún en el cono sur, salvo las audiciones pasadas por Radio Nacional FM Clásica, producción conjunta del crítico Claudio von Foerster y la hoy ex-Dirección Artística. [N.de la R.]


Sergio Fiorentino - Una entrevista musical [Parte 1 de 5]

sábado, noviembre 10, 2007

Revista Cantabile - Entrevista a Sanguinetti

Reproducimos a continuación trozos de la entrevista hecha por Daniel Varcalli Costas al Dr. Sanguinetti y publicada en el último número de "Cantabile"

VER NOTA COMPLETA EN ESTE LINK

"Hay que respetar los gustos de la gente"
Entrevista a Horacio Sanguinetti.
Daniel Varacalli Costas
"En una extensa entrevista, Horacio Sanguinetti, a un mes de asumir como director general del Teatro Colón, habla de sus proyectos de trabajar en un teatro autónomo y autárquico, de honrar a los cantantes argentinos, jóvenes y retirados, de diversificar las opciones para los abonados, de recuperar un concepto de la régie y la programación que atraiga al público, de trabajar para los niños y los jóvenes con temporadas especiales para ellos. El futuro del teatro, las perspectivas para 2008, los interrogantes pendientes.

Después de un extenso y fecundo periodo al frente del Colegio Nacional de Buenos Aires, Horacio Sanguinetti encontró pronto la compensación a la pérdida que significó alejarse de ese ámbito entrañable que sigue dándole cobijo como profesor. Su anuncio como director general del Teatro Colón corona también una larga devoción por la ópera, la divulgación musical y la musicografía, testimoniada en algunos libros recientes, y, fundamentalmente, el amor por el pasado glorioso del arte canoro, al que más de uno quisiera regresar con una nostalgia cuya legitimidad no siempre está exenta de discusión.

Todavía en el estudio de su casa, poblado de libros, discos y fotografías que son como el retrato de su identidad, Sanguinetti, ese “último exponente de la Generación del 80” (como gusta de llamarlo este cronista), recibe a Cantabile
para responder a sus preguntas en su clásica manera de expresarse, en la que esta vez, misteriosamente, no dejó oírse el infaltable latinismo.

-¿Cuáles son las ventajas y desventajas de ser convocado a dirigir un lugar con el que uno tiene un relación afectiva muy profunda?
- Por un lado, naturalmente, desde el punto de vista sentimental hay una inmensa emoción y alegría, pero una cosa es ser un aficionado a la lírica, y otra dirigir un teatro que tiene una serie de aspectos administrativos, jurídicos, económicos, que requieren una atención especial. Yo estoy muy halagado y al mismo tiempo con todo mi sentido de la responsabilidad despierto, y con algunas preocupaciones también. En la ambivalencia que siento prevalece la alegría y la idea de que si tenemos un poco de suerte y nos rodeamos de gente válida podemos arrancar bien. Lo que sí me animo a decir es que voy a ser muy cuidadoso, austero y muy honesto en el manejo de los fondos públicos.

- Usted hace hincapié en la administración de la cosa pública. ¿Cuál es el hilo conductor entre este cargo y la dirección del Colegio Nacional?
- Creo muy humildemente que son las dos instituciones más importantes que tiene el país… ¡y he tenido la inmensa fortuna de haber sido convocado para ambas! (risas). Hay dificultades comunes, como el manejo de mucha gente. El Colegio con sus padres implica una comunidad de más de 10.000 personas; sin los padres y con los empleados son alrededor de 5.000, y no crea que son fáciles. El Colón tiene una cosa un poco diferente: que hay dinero para manejar; en el Colegio en cambio no había un peso para nada, con lo cual nadie podía imaginar que uno estaba allí por interés económico. Cuando asumí en el Colegio también me suscitó preocupación, pero tuve la fortuna de terminar de una manera muy grata. Espero que en el Colón sea igual.
........[ver texto completo en el siguiente link] Revista Cantabile

- ¿En versiones íntegras o reducidas?
- En ambas. Luis Ovsejevich se ha ofrecido para trabajar en esto y vamos a tomar su ofrecimiento porque lo ha hecho muy bien. Yo tenía seis años cuando vi Rigoletto y no me morí de susto porque aparecía Sparafucile a la noche; los chicos hoy se bancan cosas horrorosas por televisión, así que pueden perfectamente ver una tragedia como La traviata. Tiene que ser música que les llegue rápidamente y que entiendan lo que pasa.

El futuro y el pasado

- “Hay que potenciar a los jóvenes –dice Sanguinetti. Hace poco estuve en San Juan en el jurado de un concurso, con Enrique Ricci y Luis Lima, para armar dos elencos de L'elisir d'amore. Había 200 anotados, oímos sólo 49, algunos no pudieron llegar porque no podían pagarse el pasaje. Nos encontramos con voces fenomenales, el Nemorino cantó el aria de Lenski, no sé cuánta gente en el mundo puede cantarla así. Un tenor cantó el aria de Guillermo Tell; venía de Carcarañá. ¿Con quién puede estudiar allí? El Colón y la Fundación tienen que hacerse cargo de estos temas, potenciando lo que habitualmente hacen.”

Del mismo modo, el afecto de Sanguinetti hacia los cantantes retirados es inocultable: “Quiero atender mucho a los cantantes argentinos en actividad y darles mucha honra a los cantares de otras épocas. No puede ser que vaya al teatro un gran tenor o soprano del pasado y le digan: `¿Usted quién es?´. Algo así vi yo cuando un funcionario se enojó porque encontró a alguien en su palco y quiso echarlo. Era Pascual de Rogatis, que estaba por cumplir cien años. Hay que tener mucho cuidado porque esa gente es muy maltratada; lo mismo con los ex bailarines. Hay que darles un carnet para que puedan entrar, abrir un registro y convocarlos, y hacerles un gran acto de homenaje el 25 de mayo del año próximo, en el sector que tengamos disponible.”_© 2004 | Cantabile. Revista de Música Clásica

viernes, noviembre 09, 2007

Creciente preocupación - Obras en el Colón

LANACION.com | ADN Cultura | Jueves 8 de noviembre de 2007


Silenciosa investigación, llena de sorpresas y de datos oportunamente confirmados, es la encarada por la museóloga y química Graciela Weisinger, sobre historia, técnicas y patologías en las pinturas del Teatro Colón, contenidas en el libro editado por la Universidad del Museo Social Argentino bajo el título la pintura ornamental.




Para abrir los ojos y la mente..... [Capítulo 4]

LAS CRITICAS DE JORGE D’URBANO

“Un crítico que no opina es un contrasentido”. Esta sencilla sentencia definió el ideario del crítico musical mas sapiente, versado e influyente del siglo XX en Argentina. Muchas de sus notas las agrupó en un libro (MUSICA EN BUENOS AIRES, Ed. Sudamericana), pero decenas más quedaron simplemente en los periodicos de la epoca. Tenemos en nuestros archivos más de seiscientas de esas piezas doradas y publicaremos muchas de esas gemas de valor perenne. Creemos que, como tributo a tan importante personalidad, ha llegado el momento de volver a poner a la consideración pública aquellos trabajos, pruebas incontrovertibles de un estilo sin compromisos que hoy está extinguido; y con un bagaje de conocimientos (además de una pluma singular) que pertenecen a una era dorada.

MEMORABLE ACONTECIMIENTO
Hans Hotter, barítono y Ferdinand Leitner, piano
Museo de Arte Decorativo, Buenos Aires, 1961


El lunes por la noche el Mozarteum Argentino dio término a la que posiblemente haya sido la mejor temporada de su historia, con un recital de Hans Hotter, acompañado al piano por Ferdinand Leitner, que es posible que haya sido el mejor concierto del año.

La obra elegida fue “El viaje de invierno”, ciclo de veinticuatro canciones que Schubert compuso sobre poemas de Wilhelm Müller. Es el más comprometido de todos los ciclos de lieder, simplemente porque la sucesión de las canciones forma una atmósfera emocional de tan particulares características que el conjunto es más importante que la suma de sus partes. Esto no es posible en matemáticas, pero es posible en arte. Cada una de las canciones de “El viaje de invierno” y todas en conjunto poseen elevado valor musical. Entre ellas hay algunos de los más grandes lieder que ha compuesto un ser humano. Pero su reunión establece una dimensión espiritual nueva que no nace del valor de cada una por separado sino de su conjunción. Por esto, la interpretación de “El viaje de invierno” supone el compromiso más crítico para un cantante de cámara: el lograr mantener la versión en un tono expresivo que constituye la línea general del ciclo, amén de interpretar cada canción como elemento aislado en el más acabado y puro de los estilos. Hotter y Leitner lo consiguieron. Este logro no es frecuente. Es muy raro. Cuando se produce hay que saludarlo como un acontecimiento artístico.

Resulta difícil imaginar un artista, cuya voz y porte encuentran adecuado ambiente en el Wotan wagneriano o en el Gaspar del “Freischutz”, capaz de afrontar el refinamiento y la delicadeza expresiva de Schubert. El problema de muchos cantantes es que tienen poca voz para la parte que desempeñan. El de Hotter es que tiene demasiada voz para “El viaje de invierno”. Es
materia de rendida admiración para este oyente que haya podido reducirla a los límites extremos sin perder en el intento nada de su dominio expresivo ni de su control técnico.
Su enfoque de la obra no es anecdótico. Por encima de los contrastes dramáticos que ella ofrece, destacó siempre el clima espiritual y la continuidad de su particular emoción. Y habiendo renunciaddo a cualquier efecto expresivo que no fuese indispensable para la necesaria comprensión del asunto, la austeridad que puso en juego fue a la vez intensa y convincente. Cuando finalizó el último lied, tan cargado de presagios y pertinaz insistencia, había en la sala una tensión emocional cuya calidad sólo alcanzan los grandes artistas.

Es difícil establecer en qué medida contribuyó Ferdinand Leitner a tan especial resonancia. Creo que fue muy grande. El piano consiguió fundirse literalmente con la voz del artista. No era un acompañamiento, era una simultánea recreación. Y cada una de las sutilezas y matices del cantante encontró el eco justo y equilibrado en el instrumento. Quiero decir que, como pocas veces en mi experiencia, no escuché voz y canto por separado, sino como una sola cosa. En verdad, no se sabía exactamente dónde comenzaba lo uno y lo otro.

Es curioso cómo actuó este concierto en mi ánimo. Cuando salí de la sala estaba seguro de haber escuchado una notable interpretación. Pero, a diferencia de tantas veces, la música siguió madurando dentro de mí y a medida que pasaron las horas fue creciendo mi admiración hasta el punto de comprender que había escuchado algo absolutamente memorable. No tengo reparo en confesarlo. Y sí agradecimiento por quienes consiguieron que me enriqueciera en semejante proporción.
Jorge D'Urbano
Buenos Aires, 1961

[N.de la R. de LaDanseDePuck: este magno concierto que extrajo de la pluma del mejor crítico musical argentino los máximos elogios que acaso haya dispensado en su larga carrera, tuvo lugar en el hermoso Museo Nacional de Arte Decorativo en Buenos Aires. LaDanseDePuck asistió a la conjunción del más grande liederista del siglo XX cantando su especialidad y a un trascendente director de orquesta colaborando desde el piano. Como de costumbre, la desaprensión y negligencia hicieron que la velada no se grabara. Los lectores, por fortuna, pueden obtener varias grabaciones de Hotter en esta obra, siendo especialmente recomendable la que registrara con Michael Raucheisen.]

jueves, noviembre 08, 2007

Lectura obligada - Radio Amadeus


Una lectora, Laura Schwartz, nos comentó lo siguiente: Ver comentario en esta nota

Una iniquidad: ¿Por qué Radio Amadeus (Buenos Aires)no transmite grabaciones de Toscanini? Porque su Director sostiene que: "La mayor parte de los registros existentes de Toscanini no posee la calidad sonora mínima que nosotros exigimos y desentonaría con el conjunto emitido por nuestra radio".

Muy interesante la respuesta que el responsable [¿responsable?] de AMADEUS le dio a Laura Schwartz sobre Toscanini. Decir que no hay grabaciones de alto nivel sonoro del gran director es de una ignorancia supina. Puedo presentarle a ese funcionario no menos de doscientos registros inmaculados. Se nota a la legua que Chotsurian no gusta de Toscanini [... acaso porque en sus ocasionales --y afortunadamente infrecuentes-- presentaciones como director recrea la fábula de la zorra y las uvas] y por eso es mendaz o al menos mal informado.

Recordando la línea a la que descendió Radio Clásica bajo su dirección, antes de presentarse en quiebra bajo su dirección [tan lejos de la refinada Clásica de Gaby Aberasturi]; y recordando su fugaz --por fortuna-- paso por Nacional, no es de extrañarse que Amadeus sea una emisora pasatista, sin contenidos y abocada a pasar grabaciones sin ruidos aunque se trate de malas interpretaciones, ignorando a los históricos que hicieron grande a la música y a la industria del disco.

Este funcionario no habría aceptación dirigiendo una emisora hace medio siglo. Aunque es tan camaleónico en su falta de refinamiento musical que hasta pienso que habría intentado trepar elogiando a quienes hoy denosta. Total, la Argentina es un país amnésico que ya ni recuerda el fatal desempeño de Chotsourian en el Teatro Colón, ni el nombre del ignorante que lo designó.

Julio Acevedo

Descubrimiento tardío


Lamentablemente, llegué ayer [N.de la Redacción: 6-Oct-2007] a los Grandes Conciertos que emite Canal(á) algo tarde. Mi involuntaria impuntualidad me benefició a la vez que me perjudicó. El perjuicio radica en no haber podido anoticiarme del nombre del director que conducía en la oportunidad a la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Lanús. El beneficio, haberme perdido dos versiones, una de una obertura de Rossini y la otra del Moldava de Smetana, ambas de una lentitud casi insoportable.

Pero, y he aquí lo fascinante, escuché la entrevista al director. Entre otras cosas, dijo este músico que estaba descubriendo, mediante una nueva ubicación de los músicos de la orquesta, las posibilidades de un entramado sonoro, diferente, de mayor claridad: primeros violines a su izquierda, segundos a su derecha, violas y cellos al frente.

Investigar es muy loable y estudiar comparativamente aún más. Pero, en este caso, se trata de un descubrimiento tardío: en efecto, este director cuyo nombre (por mi culpa) desconozco, va a ubicar a sus músicos en el 2007 como Toscanini (y otros antes que él) lo hacía en 1896.

Claudio von Foerster, 7 de noviembre de 2007

martes, noviembre 06, 2007

Para abrir los ojos y la mente ... [Capítulo 3]

Free Image Hosting at www.ImageShack.us LAS CRITICAS DE JORGE D’URBANO
“Un crítico que no opina es un contrasentido”. Esta sencilla sentencia definió el ideario del crítico musical mas sapiente, versado e influyente del siglo XX en Argentina. Muchas de sus notas las agrupó en un libro (MUSICA EN BUENOS AIRES, Ed. Sudamericana), pero decenas más quedaron simplemente en los periodicos de la epoca. Tenemos en nuestros archivos más de seiscientas de esas piezas doradas y publicaremos muchas de esas gemas de valor perenne. Creemos que, como tributo a tan importante personalidad, ha llegado el momento de volver a poner a la consideración pública aquellos trabajos, pruebas incontrovertibles de un estilo sin compromisos que hoy estâ extinguido; y con un bagaje de conocimientos (además de una pluma singular) que pertenecen a una era dorada.

FUERTE COMO UN ROBLE
Crítica escrita ca. 1951
Orquesta Sinfónica del Estado.
Director: Jascha Horenstein.
Solista:
Arturo Rubinstein

El concierto que ayer por la noche ofreció la Sinfónica del Estado bajo la dirección de Jascha Horenstein, fue una magnífica ocasión para conocer una obra también magnífica: la “Sinfonietta” de Leos Janacek. De este compositor, cuya ópera “Jenufa” fue uno de los mejores aciertos de la temporada del Colón del año pasado, podría decirse que en verdad se expresa en una lengua original. He aquí un músico con manifiesto entronque en el folklore bohemio de su país, que no rehuye la directa alusión a la música popular de su raza y que, sin embargo, encuentra una manera de expresión que no solo es personal sino que, por lo que conozco, es totalmente única. Además, su obra, tan directamente apoyada en cuanto pasa por arte tradicional, tiene un sabor y una concepción moderna y renovadora. Es música de nuestro siglo, refleja inquietudes que por completo nos pertenecen, es audaz, fuerte, sana y convincente como un roble o como una cascada. De ambos, tiene la natural certeza de ser cosa viva y permanente. De ambos también tiene el acento épico característico de los fenómenos naturales.

Jascha Horenstein la dirigió con un fervor manifiesto y la presentó con unas líneas que acompañaban el programa, que son toda una declaración de fe y un acto de conciencia. Estoy convencido que no se alcanzó el punto ideal de equilibrio entre las diferentes secciones de la orquesta en lo que se refiere a sonoridad. Primero, porque el mismo instrumental que utiliza Janacek en esta obra hace casi imposible un adecuado balance. Segundo, porque las engañosas reflexiones acústicas de la sala hacen prácticamente inabordable una clara exposición de la línea melódica confiada a los metales. En materia de ejecución, el “pianissimo” de la primera trompeta fue lo que los italianos califican como un “capolavoro”.

Se escucharon nuevamente las “Tres pastorales” de José María Castro, la segunda de ellas con verdadero poder evocativo; y el Concierto para piano y orquesta en si bemol mayor de Brahms, que tuvo a Artur Rubinstein, siempre tan dueño de sí mismo, como solista. Walter Pratesi fue el instrumentista del importante solo de violoncelo y por cierto que lo hizo muy bien.

Jorge D'Urbano
Buenos Aires, 1951


Butterfly .... investigada

¿Hubo realmente una Madame Butterfly real?
Una secretaria escolar japonesa reveló hace algunos años en Escocia que era la tataranieta de TSURU YAMAMURA. El lazo con Escocia reside en un empresario de Fraserburgh, Thomas Glover, una suerte de Pinkerton que estableció una compañía comercial en Nagasaki. TSURU vivió en casa de Glover durante treinta años y llevaba en su kimono el emblema de una mariposa.

Pero la aseveración de Noda entra en conflicto con pruebas que favorecen a otros competidores. Primero, hay una MAKI KAGA, también relacionada con Thomas Glover por haberle dado un hijo, TOMISABURO, también conocido como Tom. Es la favorita de acuerdo a John Luther Long, sobre cuya noveleta se basó la ópera de Puccini. Long, cuya historia estaba basada en un incidente informado a él por su hermana Jennie Correll, una misionera en Japón, dijo que la “verdadera Butterfly” sobrevivió a un intento de suicidio. El nombre de su hijo, significativamente, era Tom Glover; y el padre un comerciante británico, que sugería que MAKI era Butterfly.

Investigadores, no obstante, han descubierto recientemente el informe de una conferencia dada por Jennie Correll en Tokio en 1931, afirmando que el personaje no se basaba ni en TSURU ni en MAKI, sino en CHO-SAN, “una pequeña niña de una casa de té” despechada por su (anónimo) amante.
Catalina María Puigros
Octubre de 2007

Cuidar la calidad artística

Los argentinos solemos protestar por la aguda escasez de programas culturales en televisión. Esta queja suele excluir a los canales de cable, que abordan (con suerte diversa) estas temáticas.

Agradeciendo que aunque sea en cable, medio al que no acceden las mayorías por cuestiones económicas, se pueda ver mucho material de interés surge, empero, una nueva deuda que, tal y como se trabaja en el país (con amiguismo y complacencia) va camino de ser deuda pendiente: el control de calidad.

Así como, verbigracia, El Amante tiene la sagaz vigilancia de Noriega, hemos visto recientemente sendas emisiones de música en Encuentros y en Canal (á) que desde lo artístico dejaron mucho que desear. Suponemos que la presencia y vigilancia de un capaz director artístico vetaría alguna puesta al aire y alentaría otras.

Por ejemplo, las ejecuciones de Juan José Juri en el programa de Victor Hugo Morales fueron mediocrísimas desde lo musical y arbitrarias desde lo estilístico (el Nocturno de Chopin aburridísimo y el Soneto de Petrarca de Liszt irreconocible),pero además tocadas en un hermosísimo Blüthner...¡desafinado!

Palabras mayores, en cambio, para la Séptima de Beethoven ejecutada en la Facultad de Derecho por la Orquesta Juvenil Lib. Gral. San Martín dirigida por Ariel Gehlan, coleccionando una pléyade de errores (horrores) de afinación, desencuentros, mal conteo de pausas y faltas de solfeo que sería interminable relatar, pero que espantarían al oyente menos conocedor (excepción hecha de un timbalero excepcional que debiera ser contratado en una orquesta mejor). Entre partes, Mario Bencekry (titular del organismo) explicaba que algunos jóvenes directores tenían oportunidad de dirigir la orquesta. Supongo que debieran rendir una prueba de suficiencia antes para evitar despropósitos como el comentado. O dirigir en privado, porque los yerros cometidos son, básicamente, la combinación de malos ensayos y músicos que no han estudiado lo suficiente ; o no lo han aprendido, lo que es peor aún.

Si quien escribe fuese director musical de esas dos señales hubiese vetado ambas emisiones en defensa del arte. Así como tampoco hubiese permitido la grotesca presentación de Marcos Munstock en el concierto dirigido por Jorge Rotter frente a la Filarmónica por ATC, solo equiparada por la chabacanería del binomio Valdú-Persic en la transmisión en directo del mismo concierto por Radio Nacional Clásica.

Un poco más de celo no vendría mal.

Baltasar Rey
Buenos Aires, Octubre de 2007

jueves, octubre 25, 2007

Para abrir los ojos y la mente... [Capítulo 2]

LAS CRITICAS DE JORGE D’URBANO
“Un crítico que no opina es un contrasentido”. Esta sencilla sentencia definió el ideario del crítico musical mas sapiente, versado e influyente del siglo XX en Argentina. Muchas de sus notas las agrupó en un libro (MUSICA EN BUENOS AIRES, Ed. Sudamericana), pero decenas máas quedaron simplemente en los periodicos de la epoca. Tenemos en nuestros archivos más de seiscientas de esas piezas doradas y publicaremos muchas de esas gemas de valor perenne. Creemos que, como tributo a tan importante personalidad, ha llegado el momento de volver a poner a la consideración pública aquellos trabajos, pruebas incontrovertibles de un estilo sin compromisos que hoy estâ extinguido; y con un bagaje de conocimientos (además de una pluma singular) que pertenecen a una era dorada.

¿BEETHOVEN? · ¿FAURÉ?

ESTELINA EPSTEIN, pianista
Crítica escrita ca. 1951

Estelina Epstein, que el lunes por la noche se presentó en la Asociación Wagneriana, es una hábil pianista. Técnicamente posee un grado de suficiencia que hace su exposicion amena y variada. Tiene lo que en el lenguaje profesional ha dado en llamarse “buenos dedos”, una articulación clara,sonido elegante y de bastante calidad,y esa característica desenvoltura propia de los instrumentistas bien dotados para el ejercicio de su profesión.

Ademas, Estelina Epstein está llena de intenciones para con las obras que ejecuta, aunque con frecuencia esas intenciones sean notablemente extrañas y distintas a las intenciones del compositor. Toda vez que la obra es de fácil alocución y sin mayores problemas estilísticos, la aborda con gracia y soltura. Toda vez que hay que mirar debajo de las notas, se queda en la superficie.

Se acerca a una sonata de Beethoven con la misma despreocupación que a una sonata del Padre Soler. Y con todos los respetos, una sonata del Padre Soler se puede pensar con los dedos pero una sonata de Beethoven hay que pensarla siempre con la cabeza. Su versión de la op.31 nº3 fue de una superficialidad a toda prueba. Cometió el peor de los errores: tomó lo decorativo por lo fundamental. Los españoles dicen con botánica precision “el arbol no deja ver el bosque”. Por eso toca tan bien Villa Lobos y tan mal Fauré. Del primero ofreció con carácter de novedad “Tres Marías” y “Sesta na Sertao”, livianas, pintorescas, coloridas. De Fauré tocó el segundo Impromptu en fa sostenido menor con una despreocupación por la exactitud de los valores tan exuberante como impropia. Si hay algo en el mundo que rechace la efusión fácil y el lirismo barato, eso es la música de Fauré. Estelina Epstein –y debe decirse que no es la única, por cierto- convirtió a un músico de cámara en un músico de salón. Del maestro por excelencia de la medida y el equilibrio hizo una colección de lugares comunes. Tan comunes que tuvo que bisar la obra. De algún secreto e inexplorado lugar del piano extrajo una cantidad de acentos colocados tan arbitrariamente que transformaron la límpida y contenida prosa faureana en un discurso demagógico. Pero, mientras los instrumentistas insistan en no leer lo que está escrito, desaciertos de este tipo se seguirán oyendo por la eternidad.

Un reparo profesional. Es cierto que Vivaldi escribió muchas obras pero, por casualidad, nunca escribió un concierto para órgano solo. Lo que tocó Estelina Epstein es, presumiblemente, una transcripcion para piano de una transcripcion para órgano de un concierto para dos violines, violoncello y bajo contínuo. Si los musicólogos gastan la vida entre manuscritos y bibliotecas para poner las cosas en claro, ya es hora de que los intérpretes se preocupen en conocer los resultados y anuncien sus recitales con propiedad.

Jorge D'Urbano
1951